
Arquitectura · Interiorismo · Iluminación
Después de más de treinta años proyectando y reformando viviendas, una de las cosas que tengo más claras es que una casa no se ilumina bien por tener muchos focos. Se ilumina bien cuando cada luz aparece donde tiene una función y cuando podemos cambiar el ambiente según lo que estamos haciendo.
Cuando proyecto la iluminación de una vivienda, no empiezo pensando en lámparas. Primero quiero entender cómo entra el sol, qué habitaciones reciben mejor luz, dónde vamos a leer, cocinar o trabajar, dónde estará la mesa y qué queremos sentir por la noche cuando desaparece completamente la luz natural.
Ese orden es importante porque la iluminación interior forma parte de la arquitectura. Está relacionada con la distribución, el mobiliario, los falsos techos, las carpinterías, los materiales y las instalaciones. Si dejamos esas decisiones para el final, normalmente terminamos intentando corregir con luminarias lo que deberíamos haber resuelto antes en el proyecto.
Antes de preguntarme cuántos puntos de luz necesita una casa, intento aprovechar bien la luz que la propia vivienda ya tiene.
La primera decisión es aprovechar bien la luz natural antes de añadir luz artificial
Parece evidente, pero en muchas viviendas el problema no es que falte luz en fachada. El problema es que la distribución no deja que esa luz llegue hasta donde realmente la necesitamos.
Una ventana grande ayuda, pero no lo explica todo. Orientación, profundidad de las habitaciones, obstáculos exteriores, posición de tabiques y elección de materiales determinan cómo entra y hasta dónde puede avanzar la luz natural.
Por eso, en nuestras reformas integrales estudiamos la iluminación desde la planta. A veces la mejor decisión es abrir una visual, cambiar de posición una estancia, utilizar una puerta acristalada o permitir que una habitación reciba parte de la luz de otra. Esas decisiones suelen mejorar la vivienda durante muchas más horas que añadir otro punto en el techo.
Orientación
No recibe la misma luz una fachada este que una oeste, ni una estancia al norte se comporta igual que una orientada al sur. Me interesa entender cómo cambia esa luz durante el día, no solamente cómo se ve en una visita puntual.
Distribución
Intentamos que las habitaciones donde pasamos más tiempo aprovechen las mejores condiciones de la vivienda. Una buena planta puede hacer por la iluminación mucho más de lo que parece.
Continuidad
Una cristalera, una puerta de vidrio o una relación más abierta entre dos espacios puede permitir que la luz atraviese la casa sin obligarnos a renunciar a la independencia cuando la necesitamos.
Materiales
Paredes, suelos, carpinterías y textiles absorben o reflejan la luz de manera distinta. No busco convertir toda la casa en blanca: busco que los materiales trabajen a favor del ambiente que queremos conseguir.
02 · Iluminación por capas
Una sola luz de techo casi nunca es suficiente para iluminar bien una vivienda
Cuando anochece, la casa necesita seguir funcionando, pero no siempre de la misma manera. La luz que necesitamos para buscar algo, leer, cocinar o trabajar no es la misma que queremos cuando cenamos, escuchamos música o descansamos en el salón.
Por eso prefiero pensar la iluminación como una suma de capas independientes. Cada una resuelve una necesidad concreta y, cuando las combinamos bien, podemos cambiar completamente la percepción de una estancia sin cambiar nada más.
General, funcional, ambiental y de acento: cada luz debería tener un trabajo concreto
No utilizamos estas categorías para complicar el proyecto, sino para ordenarlo. Cuando sabemos qué función tiene cada punto podemos decidir después cuáles deben encenderse juntos y cuáles conviene controlar de forma independiente.
El resultado es una casa más flexible. Una misma habitación puede sentirse activa por la mañana, funcionar para trabajar por la tarde y convertirse en un espacio mucho más sereno durante la noche.
Luz general: la base que permite utilizar la estancia con comodidad
Es la iluminación que nos permite orientarnos, movernos y utilizar una habitación de forma cotidiana. Puede resolverse con focos, downlights, carriles, luminarias de superficie o incluso mediante luz indirecta.
No tiene por qué proceder de un único punto central ni tampoco formar una retícula perfectamente uniforme. Su posición debería responder primero a la arquitectura y al mobiliario.
EN CASA · circulación, limpieza, uso cotidiano y apoyo generalLuz funcional: iluminamos la tarea, no simplemente la habitación
Aquí la pregunta cambia. Ya no pensamos en cuánta luz necesita el salón, la cocina o el dormitorio en general, sino en qué necesitamos ver bien en un punto concreto.
La encimera, un escritorio, un sillón de lectura, un espejo o el interior de un armario pueden necesitar su propia solución. Si esa luz está bien colocada, evitamos sombras y no tenemos que aumentar innecesariamente la iluminación del resto de la estancia.
EN CASA · encimeras, lectura, escritorio, espejo y vestidorLuz ambiental: la que más cambia cómo sentimos una habitación
Es probablemente la capa que más se nota cuando dejamos de utilizar la iluminación general. Puede aparecer en una librería, detrás de un cabecero, en una lámpara de sobremesa o mediante una iluminación indirecta integrada en la arquitectura.
No busco que ilumine todos los rincones. Precisamente su valor está en dejar algunas zonas más tranquilas y construir profundidad, contraste y una atmósfera más cómoda durante la noche.
EN CASA · salón nocturno, dormitorio, librerías y zonas de descansoLuz de acento: no ilumina más, dirige nuestra mirada
Un cuadro, una pared texturada, una pieza de mobiliario o una arquitectura concreta pueden necesitar un pequeño refuerzo para adquirir presencia cuando anochece.
Utilizada con medida, esta luz permite decidir qué queremos que se perciba primero y ayuda a que una estancia deje de verse plana. No tiene sentido convertir cada objeto en protagonista; la jerarquía es precisamente lo importante.
EN CASA · arte, materiales, vitrinas y elementos arquitectónicos
En Orense no diseñamos una luz para el salón: diseñamos varias formas de utilizarlo
En este ático dúplex de 270 m² trabajamos la iluminación al mismo tiempo que la librería, los falsos techos, el mobiliario y la distribución.
La estancia combina iluminación general, luz puntual, luminarias decorativas y LED integrado en una librería diseñada a medida. Cada sistema puede responder a un uso distinto y la vivienda no depende de que todos funcionen simultáneamente.
Cuando queremos leer, conversar o utilizar el salón de noche, podemos reducir la luz general y dejar que el mobiliario iluminado y las luminarias próximas construyan una atmósfera completamente diferente.
Un dormitorio no debería necesitar la misma luz para vestirse que para acostarse
En el dormitorio principal del mismo ático integramos una línea de luz indirecta en la composición del cabecero. No sustituye necesariamente a la iluminación general: permite utilizar la habitación con un nivel mucho más tranquilo cuando la actividad cambia.
Es una diferencia pequeña sobre el plano, pero importante cuando vivimos la casa. Durante unos minutos podemos necesitar una luz más completa para ordenar o vestirnos; al final del día probablemente queramos justo lo contrario.

La verdadera ventaja aparece cuando podemos combinar las luces según lo que estamos haciendo
No necesitamos convertir la vivienda en un sistema complejo. Necesitamos que los circuitos estén bien pensados para que las combinaciones útiles sean sencillas.
Luz general suficiente y apoyos funcionales donde hacen falta.
Luz localizada cerca de la persona y ambiente general más contenido.
Varias capas suaves que mantienen profundidad sin sobreiluminar.
Ambiental, integrada y puntual; la luz general puede casi desaparecer.
03 · Calidad de la luz
2700 K, 3000 K o 4000 K: la temperatura de color es importante, pero no explica por sí sola una buena luz
Cuando elegimos iluminación para una vivienda es frecuente quedarse únicamente con una cifra: “quiero luz cálida” o “ponemos 3000 K”. Es un buen comienzo, pero todavía sabemos muy poco sobre cómo se verá realmente el espacio.
La temperatura de color describe el aspecto más cálido o más frío de la luz. Después tengo que comprobar cómo reproduce los colores, cuánta luz llega donde la necesitamos, cómo se distribuye y si la propia luminaria puede molestarnos cuando estamos sentados, tumbados o miramos hacia ella.
Más Kelvin no significa mejor luz: solamente significa una apariencia más fría
La temperatura de color correlacionada se expresa en Kelvin. Un valor menor produce una apariencia visual más cálida; al aumentar la cifra la luz se percibe progresivamente más neutra y después más fría.
En vivienda suelo moverme principalmente entre 2700 K y 3000 K en las zonas donde buscamos descanso y continuidad material. Podemos subir cuando una tarea concreta lo justifica, pero prefiero hacerlo conscientemente y no porque “una cocina tenga que ser blanca”.
Muy doméstica y relajada
Funciona especialmente bien en salones, dormitorios y luces ambientales cuando queremos una percepción más íntima durante la noche.
Mi punto de partida más versátil
Mantiene calidez sin amarillear excesivamente los materiales y permite dar continuidad a salón, cocina, pasillos y otras zonas de la vivienda.
Más activa y contrastada
Puede funcionar en determinadas tareas o espacios donde buscamos una lectura más neutra, pero la utilizaría con cuidado cuando comparte visualmente espacio con iluminación más cálida.
Qué temperatura suelo valorar primero según el uso de la estancia
| Estancia | Punto de partida | Qué busco |
|---|---|---|
| Salón | 2700–3000 K | Calidez, descanso y buena relación con madera, textiles y luz ambiental. |
| Dormitorio | 2700–3000 K | Mantener un ambiente sereno y evitar una sensación excesivamente activa al final del día. |
| Cocina | 3000 K como base | Continuidad con la vivienda y refuerzo funcional preciso sobre la encimera. |
| Baño | 3000–4000 K | Ver bien rostro, piel y acabados sin perder la sensación doméstica. |
| Despacho | 3000–4000 K | Adaptar la luz al trabajo, al horario y al resto de iluminación visible desde la estancia. |
| Pasillos | 2700–3000 K | Mantener continuidad con dormitorios y zonas de estar. |
Estos rangos son criterios orientativos de proyecto. La decisión final depende de materiales, luminarias, cantidad de luz, continuidad entre estancias y preferencias de quienes van a vivir la casa.
Una luz puede tener el Kelvin correcto y hacer que los materiales se vean mal
El CRI o índice de reproducción cromática nos ayuda a valorar cómo una fuente de luz reproduce los colores respecto a una referencia.
Para mí es especialmente importante en una vivienda porque hemos dedicado mucho tiempo a elegir madera, piedra, pinturas, tejidos, cocina, arte y tonos de los revestimientos. No tiene sentido cuidar esa paleta y después iluminarla con una fuente que empobrezca los colores.
Como criterio de proyecto residencial, prefiero trabajar con CRI 90 o superior en las zonas donde la percepción de materiales, alimentos o piel es relevante.

Una habitación puede tener la cantidad adecuada de luz y seguir resultando incómoda
El deslumbramiento aparece cuando una fuente o una superficie luminosa destaca demasiado dentro de nuestro campo visual. La cantidad total de luz puede ser correcta y, aun así, sentir molestia.
Cuando proyecto intento imaginar desde dónde va a mirar realmente la persona. No es lo mismo comprobar un foco de pie que hacerlo tumbado en una cama, sentado en un sofá o delante de un espejo.

La regulación funciona bien cuando se ha decidido antes qué queremos controlar
En esta vivienda de 200 m² no podía tener sentido que una única orden encendiera una sucesión idéntica de luminarias en todos los espacios.
Dibujamos la iluminación estancia por estancia y coordinamos focos, downlights, LED de armarios, mecanismos, estores y diferentes circuitos regulables antes de ejecutar los techos.
La regulación no es un efecto tecnológico añadido después. Permite que una misma estancia tenga más luz cuando necesitamos trabajar y mucha menos cuando queremos simplemente estar.
Puedes ver este proceso dentro de nuestra reforma integral de Jorge Juan . El plano de iluminación se desarrolló junto con distribución, mobiliario, armarios e instalaciones, no como una decisión posterior.
04 · Aplicar la luz a la vivienda
Salón, cocina, dormitorio y baño no necesitan la misma iluminación
Hasta aquí hemos hablado de luz natural, capas, temperatura de color, reproducción cromática y deslumbramiento. Pero todo eso solo tiene sentido cuando lo llevamos a la forma real de utilizar cada habitación.
Una casa no funciona con una única receta. Cocinamos de una manera, descansamos de otra y nos miramos frente al espejo de una forma completamente distinta a como atravesamos un pasillo.
Por eso, cuando dibujo la iluminación de una vivienda, intento imaginarla ya habitada: dónde estará el sofá, desde qué lado leeremos en la cama, dónde se preparará la comida y qué luz necesitaremos realmente en cada momento.
Empiezo por lo que hacemos en cada espacio y después decido cómo iluminarlo
No pretendo que estas soluciones se conviertan en una nueva lista de reglas. Cada vivienda tiene dimensiones, orientación, mobiliario y necesidades distintas.
Sí hay un criterio común: la luz debe estar relacionada con la actividad, la posición de las personas y la arquitectura que la rodea.
Salón: evitar que todos los momentos dependan del techo
En un salón quiero una iluminación general que permita utilizar bien la estancia, pero no quiero depender de ella durante toda la noche.
Incorporo luz junto al sofá para leer, luminarias decorativas donde aportan escala y alguna iluminación ambiental o integrada cuando el proyecto lo permite.
Al bajar la iluminación general aparecen profundidad y zonas más tranquilas. Para mí, ése es el momento en que un salón empieza a sentirse verdaderamente doméstico.
CLAVE · varias capas y circuitos independientesCocina: debemos iluminar la encimera, no nuestra espalda
Si toda la luz llega desde el centro del techo, nuestro propio cuerpo puede proyectar sombra sobre la superficie donde estamos trabajando.
Por eso me interesa incorporar luz funcional directamente sobre la encimera, además de la iluminación general. Puede integrarse bajo muebles altos, en perfiles arquitectónicos o mediante luminarias correctamente orientadas.
Cuando la cocina está abierta al salón también debemos pensar qué ocurre cuando dejamos de cocinar. No quiero que toda la zona de día permanezca iluminada como una superficie de trabajo.
CLAVE · general + encimera + ambiente independienteEn nuestra guía de ideas para el diseño de cocinas desarrollamos con más detalle esta relación entre iluminación, isla, almacenamiento y mobiliario.
Dormitorio: menos protagonismo del techo cuando termina el día
Necesitamos una luz general para ordenar, limpiar o vestirnos. Pero es muy probable que ésa no sea la que queramos utilizar durante los últimos minutos antes de dormir.
Me gusta trabajar lectura en ambos lados de la cama, iluminación de armarios y una capa ambiental independiente. Esa última puede integrarse en un cabecero, una carpintería o una solución indirecta.
CLAVE · luz de uso + lectura + ambiente nocturnoBaño: mucha luz desde arriba no significa vernos mejor
Un foco situado encima de nuestra cabeza puede producir sombras marcadas bajo ojos, nariz y barbilla. Frente al espejo prefiero una luz que llegue también desde delante o desde los laterales.
Aquí la reproducción cromática cobra especial importancia: queremos ver correctamente piel, maquillaje, ropa y acabados.
Y, por supuesto, las luminarias situadas en zonas próximas al agua deben seleccionarse con las condiciones de protección adecuadas a su posición.
CLAVE · iluminar el rostro, no solamente el bañoPasillos y distribuidores: no tienen por qué ser espacios residuales
Una zona de paso no necesita convertirse en una sucesión de focos idénticos cada metro. Podemos iluminar una pared, una obra de arte, una carpintería, introducir luz indirecta o utilizar un nivel más bajo durante la noche.
Estos espacios conectan habitaciones y por eso también ayudan a mantener continuidad de temperatura, intensidad y lenguaje entre unas zonas y otras.
CLAVE · orientar y conectar sin sobreiluminarLa iluminación integrada funciona cuando carpintería, electricidad y techo se dibujan juntos
En esta vivienda de 100 m² incorporamos iluminación indirecta en falsos techos y mobiliario al mismo tiempo que se replanteaban mecanismos, carpinterías e instalaciones.
El resultado visible depende de decisiones que quedaron resueltas bastante antes de instalar la última luminaria.


En la reforma integral de Las Rosas coordinamos focos, líneas de luz indirecta, falsos techos, climatización y carpinterías durante la obra. La iluminación no llegó al final: ya formaba parte de la geometría de la vivienda.
La mayoría de los problemas de iluminación se decide antes de encender la primera luz
Son errores sencillos de entender y bastante más difíciles de corregir cuando los falsos techos, las carpinterías y la instalación eléctrica ya están terminados.
Dibujar una retícula de focos antes de colocar el mobiliario
La luz debe responder a mesas, sofás, camas, cuadros y superficies de trabajo. Si esos elementos todavía no existen en el plano, estamos iluminando una habitación abstracta.
Resolver toda la estancia únicamente con luz cenital
Funciona para obtener iluminación general, pero suele producir espacios planos y poco flexibles cuando queremos descansar, leer o reducir el ambiente por la noche.
Conectar demasiadas luminarias a un único circuito
Si todo se enciende y apaga conjuntamente, perdemos la posibilidad de construir escenas distintas. La flexibilidad empieza en la instalación eléctrica.
Ver directamente las tiras LED
En iluminación indirecta quiero percibir el efecto sobre techo, pared o mobiliario. Si vemos los puntos de la propia tira, la solución pierde buena parte de la limpieza que buscábamos.
Mezclar temperaturas de color sin una razón
No me preocupa combinar temperaturas cuando el proyecto lo necesita. Me preocupa hacerlo accidentalmente. Una vivienda debe mantener continuidad visual incluso cuando cada estancia tenga su propia función.
Dejar la iluminación para cuando la obra ya está avanzada
Éste es probablemente el más costoso de corregir. Foseados, perfiles, mecanismos, puntos de luz, carpinterías y regulación necesitan estar definidos antes de cerrar techos y paredes.
Dudas habituales al diseñar la iluminación de una vivienda
No hay una cifra que resuelva todas las casas, pero sí criterios que ayudan a tomar mejores decisiones antes de empezar una reforma.
¿Qué temperatura de color es mejor para una vivienda: 2700 K, 3000 K o 4000 K?
Depende del uso y de la relación entre estancias. En zonas de estar y dormitorios suelo valorar primero 2700–3000 K. En cocinas, baños o despachos podemos necesitar una lectura más neutra, pero no utilizaría 4000 K automáticamente por tratarse de un espacio funcional.
¿Cuántos puntos de luz necesita un salón?
No existe un número correcto sin conocer dimensiones, altura, ópticas, flujo luminoso, mobiliario y usos. Prefiero definir primero qué capas necesitamos y después determinar cuántos puntos hacen falta para resolverlas. Dos salones del mismo tamaño pueden necesitar planteamientos completamente distintos.
¿Es mejor iluminar el salón con focos o con lámparas?
Normalmente con ambos tipos de recursos. Los focos pueden resolver iluminación general o de acento; las lámparas de pie, sobremesa o suspensión aportan proximidad, escala y ambiente. No busco elegir un sistema contra otro: busco que cada uno cumpla una función.
¿Cómo iluminar una cocina sin crear sombras sobre la encimera?
Conviene que parte de la luz llegue directamente a la superficie de trabajo y no únicamente desde detrás de quien cocina. La iluminación integrada bajo muebles altos o una luminaria correctamente situada puede resolver esa tarea. Después se completa con iluminación general y ambiental.
¿Qué CRI es recomendable para iluminar una vivienda?
Para una vivienda donde queremos percibir correctamente piel, madera, piedra, tejidos, arte y alimentos, prefiero utilizar fuentes con CRI 90 o superior en las zonas relevantes. El CRI no describe por sí solo toda la calidad de la luz, pero es un criterio importante.
¿Cuándo debe diseñarse la iluminación dentro de una reforma integral?
Durante el proyecto y antes de ejecutar los falsos techos y cerrar las instalaciones. Distribución, mobiliario, carpinterías, climatización, mecanismos e iluminación deben coordinarse previamente. Dejar la luz para el final reduce mucho las opciones y obliga a resolver encuentros que podrían haberse previsto.
La iluminación de tu vivienda debería estar decidida antes de que la obra empiece a decidir por ti
En nuestros proyectos estudiamos conjuntamente distribución, luz natural, falsos techos, iluminación, mecanismos, carpinterías, materiales, cocina, baños y mobiliario. Así la iluminación deja de ser una colección de puntos eléctricos y pasa a formar parte de la arquitectura de la vivienda.
Criterio y redacción — Tomás FernándezArquitecto · Director ejecutivo y socio fundador de Arquitectos Madrid 2.0 · Más de 30 años de experiencia


