Guía práctica · Reforma integral · Madrid · Actualizada 2026
Una reforma bien resuelta empieza mucho antes de la demolición
Cuando alguien me pregunta por dónde empezar una reforma integral, empiezo por dos cuestiones: cómo necesita vivir y qué posibilidades reales tiene la vivienda. A partir de ahí podemos decidir la distribución, comprobar instalaciones y condicionantes, definir materiales y saber qué obra tenemos realmente delante.
En nuestros proyectos analizamos el inmueble, definimos el alcance, comprobamos las soluciones y medimos antes de cerrar el presupuesto. Ese orden evita que decisiones importantes lleguen tarde, cuando la obra ya está abierta y cualquier cambio resulta más difícil de resolver.
Consejos 01–02 · Alcance · Distribución
Antes de pedir presupuesto para una reforma, define qué vas a transformar y cómo necesitas vivir
Cuando estudio una vivienda antes de reformarla separo dos cuestiones que a menudo se mezclan: qué necesita realmente la casa y qué necesita quien va a vivir en ella. La primera define el alcance técnico de la intervención. La segunda nos dice cómo debe organizarse el espacio.
Define el alcance de la reforma integral antes de pedir presupuesto
Antes de hablar de una cifra necesito saber de qué reforma estamos hablando. No es lo mismo renovar acabados que cambiar distribución, instalaciones, ventanas, cocina, baños y carpinterías. Incluso dentro de una reforma integral, dos viviendas de la misma superficie pueden exigir intervenciones muy diferentes.
Cuando analizamos el inmueble comprobamos primero qué merece la pena conservar, qué está técnicamente agotado y qué limita la nueva vivienda. La estructura, las bajantes, los cerramientos o determinadas instalaciones pueden condicionar decisiones que sobre una fotografía no se ven.
Después decidimos hasta dónde llega la intervención. Ese alcance tiene que ser suficientemente concreto para poder dibujarlo, medirlo y explicarlo en partidas. Sólo entonces el presupuesto empieza a representar una obra real y no una aproximación construida sobre decisiones pendientes.
Distribución, recorridos, zonas de día y de noche, cocina, baños, puertas, armarios y relación entre las diferentes estancias.
Electricidad, fontanería, saneamiento, climatización, calefacción, ventilación, aislamiento, cerramientos y otros sistemas de confort.
Pavimentos, revestimientos, iluminación, carpinterías, mobiliario integrado, cocina, baños y piezas fabricadas específicamente para la vivienda.
Decide cómo necesitas vivir antes de definir la distribución de la vivienda
Cuando empiezo a trabajar una distribución no comienzo preguntando cuántas habitaciones podemos conservar. Quiero saber qué tiene que ocurrir dentro de la casa y qué necesita realmente su propietario. A partir de ahí comprobamos si la planta existente ayuda o dificulta esa forma de vivir.
La distribución es sólo el principio: después hay que convertirla en un proyecto que pueda construirse
En nuestra guía sobre cómo distribuir una vivienda antes de reformarla desarrollamos con más detalle cómo estudiamos luz, circulaciones, privacidad, almacenamiento, mobiliario y relación entre las diferentes zonas de la casa.
Una vez aprobada la planta, esa organización tiene que coordinarse con instalaciones, iluminación, cocina, baños, carpinterías, materiales y mediciones. Todo ello forma parte del proyecto de reforma de vivienda en Madrid .
Cuando sabemos qué vivienda queremos construir, ya podemos empezar a hablar con rigor de empresa, presupuesto y plazo
Hasta ese momento muchas cifras son todavía aproximaciones. A partir de un alcance y una distribución definidos podemos convertir decisiones en mediciones, partidas, responsabilidades y una planificación real de la obra.
Continuar con el consejo 03Consejos 03–05 · Empresa · Presupuesto · Plazo
Proyecto, presupuesto y plazo tienen que hablar de la misma reforma
Cuando alguien nos pregunta cuánto va a costar una reforma y cuánto va a durar, antes necesito saber quién va a proyectarla, qué obra estamos valorando y cuánto de todo ello está realmente definido.
Elige la empresa de reformas comprobando quién proyecta, dirige y ejecuta
Cuando compares empresas de reformas, no te quedes únicamente con las fotografías terminadas o con el importe que aparece al final del presupuesto. Pregunta quién va a tomar las decisiones cuando el proyecto llegue a obra.
Una reforma integral obliga a decidir constantemente: distribución, instalaciones, encuentros, carpinterías, iluminación, cocina, baños, materiales o piezas fabricadas a medida. Muchas de esas decisiones están relacionadas entre sí.
Nosotros trabajamos proyecto y ejecución bajo una misma dirección precisamente porque no queremos que el propietario tenga que hacer de intermediario entre quien dibujó una solución y quien tiene que construirla. Cuando aparece una incidencia o hay que ajustar algo en obra, necesitamos poder volver al criterio del proyecto y resolverla sin perder de vista el conjunto.
- Proyecto
- Comprueba quién define la vivienda y hasta qué nivel quedan resueltas distribución, instalaciones, cocina, baños, iluminación, carpinterías y materiales antes de empezar la obra.
- Ejecución
- Pregunta quién estará realmente en la obra, quién coordina los distintos trabajos y cómo se trasladan las decisiones del proyecto a replanteos, pedidos y ejecución.
- Responsabilidad
- Debe quedar claro quién responde ante el propietario cuando aparece una incidencia, una incompatibilidad o una decisión que requiere criterio técnico.
En nuestra página de reformas integrales de viviendas en Madrid explicamos con más detalle cómo integramos arquitectura, interiorismo, mediciones y ejecución dentro del mismo proceso.
Compara presupuestos de reforma sólo si parten del mismo proyecto y mediciones
Éste es uno de los problemas que más vemos cuando alguien llega al estudio con varios presupuestos: hay varias cifras encima de la mesa, pero no necesariamente están poniendo precio a la misma obra.
Si uno incluye renovación completa de instalaciones y otro deja parte de ellas abiertas; si uno ha medido carpinterías y otro trabaja con una cantidad genérica; o si las calidades todavía no están definidas, comparar únicamente el total puede conducir a una conclusión equivocada.
Por eso utilizamos el precio por metro cuadrado sólo como una referencia muy inicial. Para tomar decisiones de inversión necesitamos bajar al proyecto, las cantidades, las partidas y el alcance real.
Sirve para saber si una inversión puede tener sentido
Superficie, tipología, estado visible y nivel de intervención permiten situar un orden de magnitud cuando todavía estamos estudiando la operación.
Lo que no permite es cerrar una comparación precisa entre dos obras que aún no están definidas.
Sirve para saber qué vamos a ejecutar y cuánto vale
El proyecto ya ha definido las decisiones principales y las mediciones convierten esas decisiones en unidades, cantidades, calidades, límites y partidas comprensibles.
La cifra puede entonces explicarse y compararse porque sabemos qué incluye.
Primero definimos qué vamos a construir. Después medimos esas decisiones. Sólo entonces la cifra empieza a representar una obra suficientemente concreta.
Puedes ampliar este criterio en nuestra página sobre presupuesto de reforma integral con proyecto y mediciones y consultar referencias económicas actualizadas en la guía sobre cuánto cuesta una reforma integral en Madrid en 2026 .
Planifica el plazo de la reforma junto con pedidos y suministros antes de demoler
Los metros cuadrados no me bastan para decirte cuánto va a durar una reforma. Necesito saber qué vamos a construir, qué tenemos que fabricar y qué decisiones deben estar cerradas antes de empezar.
Una vivienda con carpinterías fabricadas a medida, nuevos cerramientos, suelo radiante, climatización completa y una cocina que necesita varias semanas de producción requiere una planificación distinta a otra de la misma superficie con una intervención mucho más sencilla.
Por eso nosotros intentamos localizar las decisiones con plazos largos antes de la demolición. No tiene sentido descubrir con la obra abierta que una pieza imprescindible todavía no está pedida o que necesitamos rehacer un trabajo porque el elemento que llega exige una cota diferente.
Cuando proyecto, presupuesto y plazo están ordenados, podemos elegir materiales con mucha más precisión
Ya sabemos qué vamos a construir, cómo se va a ejecutar y qué sistemas forman parte de la vivienda. El siguiente paso es decidir pavimentos, revestimientos, carpinterías y ventanas pensando no sólo en cómo se ven, sino en cómo van a comportarse durante años.
Continuar con el consejo 06Consejos 06–07 · Materiales · Ventanas · Confort
Los materiales tienen que seguir funcionando cuando la obra deja de ser nueva
Una vivienda no se termina el día que hacemos las fotografías. A partir de entonces empieza el uso real: pisamos los suelos, abrimos las ventanas, cocinamos, limpiamos, recibimos sol, ruido y cambios de temperatura. Por eso la apariencia es sólo una parte de la decisión.
Elige los materiales de la reforma por uso, mantenimiento y envejecimiento
Cuando elegimos materiales para una reforma no busco simplemente cuál me gusta más. Quiero saber dónde va a colocarse, qué va a soportar y cómo quiero que esté dentro de cinco o diez años.
Un pavimento de madera puede ser una decisión magnífica para una zona de estar y no ser la solución que elegiríamos para una estancia sometida constantemente a agua. Una encimera tiene que soportar calor, limpieza y golpes de una forma que no exigimos a un revestimiento puramente decorativo.
También pensamos en algo que sobre una muestra pequeña se ve poco: cómo se encuentra ese material con todo lo que tiene alrededor. Espesores, juntas, rodapiés, puertas, mobiliario, cambios de pavimento o encuentros con zonas húmedas forman parte del resultado tanto como el propio acabado.
En Fuencarral la madera tenía que pertenecer a la arquitectura de la casa
En la reforma de la vivienda de Ana Rosa, en Chamberí, trabajamos con una materialidad muy concreta: parquet de madera en espiga, molduras, carpinterías diseñadas a medida, paredes claras y una gran cristalera de acero lacado en bronce.
No elegimos cada pieza de forma aislada. Buscábamos una vivienda luminosa y cálida, pero también coherente con el carácter clásico de la finca. La madera debía aportar continuidad sin competir con las molduras; la cristalera tenía que separar la cocina sin convertirla de nuevo en una estancia desconectada.
- Uso
- Qué humedad, desgaste, tránsito, calor, golpes o limpieza soportará realmente cada superficie.
- Mantenimiento
- Qué cuidados necesita el material y cómo podremos conservarlo o repararlo cuando la vivienda lleve años utilizándose.
- Encuentros
- Cómo resuelve juntas, espesores, cambios de plano, rodapiés, carpinterías y relación con otros acabados.
- Envejecimiento
- Hay materiales que adquieren una pátina razonable con el uso y otros cuyo deterioro resulta difícil de asumir o reparar.
Reforma realizada · Fuencarral
Elige las ventanas de la vivienda por prestaciones, no sólo por PVC, aluminio o madera
Cuando me preguntan qué ventana es mejor, PVC o aluminio, no puedo responder correctamente sin saber primero dónde está el hueco y qué problema necesitamos resolver. Una balconera expuesta al sol, un dormitorio frente a una calle con tráfico y una ventana pequeña hacia un patio tienen exigencias diferentes.
Reforma realizada · Orense
Una ventana no es sólo su marco
En la mayor parte de los huecos residenciales el vidrio ocupa una superficie muy importante, por lo que su composición condiciona la transmisión térmica, la entrada de radiación solar y el comportamiento acústico.
El marco también importa, igual que la apertura, los herrajes, la permeabilidad al aire o una posible caja de persiana. Y después está un punto que en obra considero decisivo: cómo se coloca y cómo se resuelve el encuentro del cerramiento con la fachada.
Podemos comprar una ventana con buenas prestaciones y degradar el resultado si dejamos un sellado deficiente, un encuentro mal aislado o un punto débil alrededor del hueco. Por eso primero definimos qué necesitamos conseguir y sólo después decidimos el sistema concreto.
- Orientación y sol
- Comprobamos cuánta radiación recibe el hueco y si necesitamos controlar ganancias solares mediante vidrio, protecciones exteriores u otras soluciones.
- Aislamiento térmico
- Vidrio y marco trabajan conjuntamente. La transmitancia del hueco no depende únicamente del material con el que esté fabricado el perfil.
- Ruido exterior
- Si la vivienda está expuesta a tráfico u otras fuentes de ruido, analizamos el comportamiento acústico del hueco y también posibles puntos débiles como las cajas de persiana.
- Tamaño y apertura
- Una hoja oscilobatiente, una balconera o un gran cerramiento corredero tienen dimensiones, pesos, herrajes y exigencias de uso diferentes.
- Colocación y encuentro
- Fijaciones, sellados, jambas, dinteles y alféizares forman parte del comportamiento final. No consideramos la ventana terminada hasta resolver correctamente su unión con la obra.
Después de definir la vivienda y sus prestaciones, hay que comprobar cómo puede ejecutarse legalmente
El alcance que hemos definido desde el principio también determina qué tramitación necesita la reforma, qué condicionantes del edificio debemos revisar y qué responsabilidades y documentación conviene dejar claras. Ahí entramos en los dos últimos consejos.
Continuar con el consejo 08Consejos 08–09 · Licencias · Garantías · Responsabilidades
Licencias, garantías y responsabilidades también se deciden antes de empezar la reforma
Una reforma no termina de estar preparada porque hayamos cerrado la distribución, los materiales y el presupuesto. También necesitamos comprobar cómo puede ejecutarse, qué documentación requiere y quién responde de cada parte del trabajo.
Comprueba qué licencia o tramitación necesita tu reforma en Madrid antes de empezar
No todas las obras dentro de una vivienda siguen el mismo procedimiento. Cambiar acabados, modificar una distribución interior, intervenir en estructura o actuar sobre elementos protegidos son situaciones técnicamente y urbanísticamente diferentes.
Cuando estudiamos una reforma en Madrid, la primera pregunta no es simplemente “¿necesita licencia?”. Primero comprobamos qué actuaciones incluye el proyecto, si afectan únicamente al interior de la vivienda, si intervienen sobre elementos comunes y si el edificio o alguna de sus partes dispone de protección.
A partir de ahí determinamos el procedimiento aplicable. La tramitación es una consecuencia del proyecto, no una decisión que debamos descubrir después de haberlo terminado.
Determinadas obras interiores de conservación o mantenimiento pueden quedar fuera de los medios de intervención urbanística cuando cumplen los requisitos previstos y no afectan a elementos protegidos.
En actuaciones sometidas a control municipal que no están reservadas al procedimiento de licencia, la declaración responsable permite ejecutar la obra cuando se presenta correctamente con la documentación exigida.
Cuando la obra altera elementos de mayor alcance, necesita proyecto conforme a la normativa aplicable o afecta a partes protegidas del inmueble, tenemos que comprobar específicamente el procedimiento y las autorizaciones necesarias.
El Ayuntamiento no es la única comprobación
En un piso también tenemos que distinguir entre lo que ocurre dentro del elemento privativo y aquello que puede afectar al edificio: estructura, fachada, instalaciones generales, patios, conductos, bajantes o cualquier otro elemento común.
La Ley de Propiedad Horizontal permite realizar determinadas modificaciones dentro de la vivienda siempre que no alteren la seguridad, estructura general, configuración o estado exterior del edificio ni perjudiquen a otros propietarios, y establece además la comunicación previa a quien represente a la comunidad. Cuando la actuación sale de ese ámbito, debemos comprobar también qué acuerdo o autorización resulta necesaria.
- Protección del edificio
- Comprobamos si la finca o alguno de sus elementos cuenta con protección que condicione carpinterías, fachada, distribución u otros trabajos.
- Estructura
- Muros de carga, pilares, vigas y forjados no se tratan como tabiquería interior. Cualquier intervención exige análisis técnico específico.
- Elementos comunes
- Fachadas, patios, bajantes, conductos o instalaciones generales pueden imponer condicionantes adicionales a una decisión aparentemente interior.
- Comunidad de propietarios
- Revisamos cuándo basta la comunicación de los trabajos y cuándo la actuación sobre elementos comunes requiere un acuerdo o autorización adicional.
Hemos desarrollado esta cuestión con más detalle en nuestra guía sobre licencias de obra para reformar una vivienda en Madrid , donde explicamos los procedimientos según el tipo de intervención.
Deja claras las garantías, responsabilidades y documentación de la reforma
Una obra bien terminada no debería obligarte a reconstruir meses después qué contrataste, qué cambió durante la ejecución o quién suministró cada equipo. Proyecto, presupuesto, cambios, facturas, documentación técnica y entrega forman también parte de la reforma.
Cuando cerramos una obra quiero que el propietario pueda distinguir con claridad tres cosas: qué habíamos contratado, qué se ha ejecutado realmente y qué documentación debe conservar a partir de ese momento.
Esto es especialmente importante cuando intervienen equipos, electrodomésticos, sistemas de climatización, domótica, carpinterías o materiales con documentación propia. La garantía de un producto, la responsabilidad por su montaje y las responsabilidades constructivas de la obra no son exactamente la misma cosa.
Los plazos de uno, tres y diez años de la LOE no son una tabla automática para cualquier reforma interior
La Ley de Ordenación de la Edificación establece, dentro de su ámbito de aplicación, responsabilidades por determinados daños materiales: un año para defectos de ejecución que afecten a terminaciones o acabados, tres años para determinados daños relacionados con requisitos de habitabilidad y diez años para daños estructurales que comprometan resistencia mecánica y estabilidad.
Pero la propia ley delimita qué actuaciones sobre edificios existentes tienen consideración de edificación a estos efectos. Por eso no debemos trasladar automáticamente esos tres plazos a cualquier reforma interior como si fueran una garantía comercial universal.
En una reforma pueden coexistir responsabilidades contractuales, responsabilidades constructivas que correspondan según el alcance de la intervención y garantías propias de los bienes o equipos suministrados. Lo correcto es identificar qué régimen corresponde en cada caso y dejar la contratación y la documentación suficientemente claras.
Nueve consejos, pero una sola idea: las decisiones importantes deben llegar antes que los problemas
Hemos empezado por las necesidades y la distribución, hemos pasado por proyecto, empresa, presupuesto, plazo, materiales y ventanas, y terminamos con tramitación y responsabilidades. En el último bloque reunimos todo en una hoja de decisión y resolvemos las preguntas que suelen quedar antes de empezar una reforma integral.
Ver los 9 consejos completosAntes de empezar · Los 9 consejos en una sola revisión
Antes de reformar una casa, comprueba que estas nueve decisiones están ordenadas
Después de más de treinta años trabajando en arquitectura residencial, hay algo que cada vez tengo más claro: una reforma difícilmente se controla improvisando mejor; se controla necesitando improvisar menos. Cuanto más hayamos comprobado antes de empezar, más capacidad tendremos para tomar buenas decisiones durante la obra.
Define qué mantenemos, qué sustituimos y hasta dónde llega realmente la intervención antes de pedir un presupuesto.
Decide primero cómo necesitas vivir; después comprueba qué planta responde mejor a esos usos, recorridos y necesidades.
Comprueba quién proyecta, quién dirige, quién ejecuta y quién responderá cuando una decisión técnica llegue a obra.
No compares únicamente totales. Comprueba que las propuestas valoran el mismo alcance, cantidades y calidades.
Coordina obra, pedidos, fabricación y suministros antes de demoler para que el calendario responda al proyecto real.
Valora uso, mantenimiento, encuentros y envejecimiento además de la apariencia del material recién instalado.
Define prestaciones antes de decidir perfil: vidrio, orientación, ruido, apertura, colocación y sellado importan.
Comprueba el procedimiento aplicable según el alcance de la reforma, el inmueble y los elementos sobre los que intervienes.
Deja identificados alcance, cambios, responsabilidades, documentación de equipos y condiciones de cierre y entrega.
Vivienda terminada · Jorge Juan
Dudas que conviene resolver antes de empezar una reforma integral
Los nueve consejos anteriores ordenan el proceso general. Estas preguntas entran en situaciones más concretas que aparecen habitualmente cuando una reforma empieza a pasar de la idea a una decisión real.
¿Qué información debería tener preparada antes de pedir presupuesto para una reforma integral?
No necesitas llegar con un proyecto hecho. Para una primera conversación me resulta mucho más útil conocer qué vivienda tienes, qué problemas quieres resolver y cómo necesitas utilizarla. Superficie aproximada, dirección, planos si existen, fotografías, número de personas que vivirán en ella y tus necesidades principales nos permiten empezar a entender el encargo.
También conviene saber qué elementos consideras imprescindibles: número de dormitorios y baños, necesidad de despacho, relación entre cocina y salón, almacenamiento, climatización, terraza o cualquier condicionante importante. No necesitamos que hayas decidido los materiales. Precisamente una parte de nuestro trabajo consiste en convertir esas necesidades en soluciones.
Si lo que buscas es sólo una orientación económica inicial, podemos trabajar con menos definición. Pero cuanto más precisa quieras que sea la cifra, más preciso tendrá que ser también aquello que estamos valorando.
¿Qué decisiones deberían estar cerradas antes de empezar la demolición de una vivienda?
Como mínimo deberíamos tener suficientemente definidas las decisiones que condicionan a muchas otras: distribución, posición de cocina y baños, instalaciones principales, climatización, iluminación, ventanas cuando se sustituyen y las piezas con fabricación o suministro largo.
No significa que cada objeto decorativo tenga que estar comprado antes del primer día. Significa que no deberíamos empezar a demoler mientras todavía estamos dudando dónde estará un baño, si la cocina va a cambiar de lugar o por dónde tienen que circular las instalaciones.
Cuanto más estructural sea una decisión dentro del proyecto, antes debe tomarse. Cambiar un color de pintura al final es relativamente sencillo. Mover una cocina cuando fontanería, electricidad y falso techo están ejecutados es otra cuestión.
¿Qué decisiones pueden dejarse abiertas durante una reforma sin poner en riesgo el plazo?
Depende de su relación con la obra. Algunas decisiones decorativas pueden mantenerse abiertas durante cierto tiempo si no modifican medidas, instalaciones, pedidos críticos ni trabajos que ya tengan que ejecutarse.
Por ejemplo, determinados textiles, mobiliario suelto o piezas decorativas pueden decidirse más adelante. En cambio, una luminaria empotrada que obliga a prever un hueco, una mampara fabricada a medida, una puerta especial o un mueble integrado necesitan una decisión bastante anterior.
Nosotros distinguimos precisamente entre decisiones reversibles y decisiones que generan dependencias. Las segundas son las que intentamos anticipar porque un cambio tardío puede obligar a desmontar, rehacer o retrasar otros trabajos.
¿Por qué puede cambiar el coste de una reforma aunque exista un presupuesto previo?
Un presupuesto bien definido reduce muchísimo la incertidumbre, pero debemos distinguir entre cambios de alcance, condiciones existentes que no podían comprobarse antes de abrir y partidas que simplemente estaban mal o insuficientemente definidas.
Las dos primeras situaciones pueden producir cambios legítimos. Por ejemplo, el propietario puede decidir añadir un trabajo que no estaba contratado o al demoler puede aparecer una situación oculta que no era accesible durante el levantamiento previo.
Lo que intentamos evitar mediante proyecto y mediciones es la tercera situación: que durante la obra aparezcan como “extras” cuestiones que razonablemente deberían haberse previsto desde el principio. Por eso damos tanta importancia a definir el alcance antes de comparar cifras.
¿Qué suele retrasar una reforma integral aunque la obra esté bien organizada?
Hay factores que podemos planificar y otros que pueden aparecer durante la ejecución. Entre los primeros están los plazos de fabricación de ventanas, carpinterías, cocina, mobiliario a medida, determinados revestimientos o equipos. Si conocemos sus tiempos de suministro podemos incorporarlos al calendario desde el principio.
También pueden afectar modificaciones solicitadas durante la obra, incidencias descubiertas al demoler o condicionantes de logística y acceso del edificio. En fincas urbanas, ascensores, horarios, carga y descarga o gestión de residuos pueden condicionar determinadas fases.
Por eso no considero un planning una simple fecha de inicio y otra de finalización. Es una secuencia de trabajos, decisiones y suministros que tienen que llegar en el momento adecuado.
¿Qué documentación debería recibir y conservar al terminar una reforma integral?
La documentación concreta depende del alcance de la obra, pero conviene conservar como mínimo aquello que permita identificar qué se contrató, qué se ejecutó y qué productos o equipos se instalaron.
Contrato, presupuesto y modificaciones aprobadas son la base. Cuando proceda, añadiremos planos o documentación final, facturas, referencias de materiales, manuales, fichas técnicas, documentación de puesta en marcha y garantías correspondientes a equipos o suministros.
Esta información puede parecer secundaria el día que entregamos la vivienda, pero resulta muy útil años después cuando hay que mantener un equipo, localizar una referencia, hacer una pequeña reparación o entender por dónde discurre una instalación.
Si estás valorando una reforma, el primer trabajo es entender bien la vivienda
Podemos estudiar contigo el inmueble, las posibilidades reales de distribución y el alcance de la intervención antes de convertir esas decisiones en proyecto, mediciones, presupuesto y obra. Esa primera definición es la que permite empezar con criterio.


