Caso real · Calle Fuencarral · Chamberí · Madrid · 2023
Ana Rosa quería una casa luminosa, cálida y abierta, pero también poder cerrarla cuando necesitara privacidad
La vivienda tenía 150 m² y estaba en una finca clásica de Chamberí, pero su distribución original desaprovechaba buena parte de sus posibilidades. Ana Rosa buscaba amplitud, mucha luz y la calidez de la madera, sin renunciar a poder separar la cocina y la zona privada cuando quisiera.
Reorganizamos completamente la planta y renovamos instalaciones, ventanas, carpinterías y acabados. Después diseñamos para ella la cocina, las cristaleras, la suite principal, los armarios, los vestidores y distintas piezas de mobiliario que se fabricaron específicamente para esta vivienda.
Vivienda terminada · 2023
- Ubicación
- Calle Fuencarral · Chamberí
- Superficie
- 150 m²
- Finca
- Clásica y representativa
- Obra
- 5 meses
- Finalización
- 2023
- Arquitectos
- Mariángelica Sevilla · Tomás Fernández
Los 150 m² tenían mucho más potencial del que enseñaba la distribución original
La vivienda estaba dividida de una forma que no aprovechaba bien la superficie ni la luz. Antes de elegir madera, molduras o mobiliario teníamos que resolver algo más importante: cómo debía funcionar la casa para Ana Rosa.
La nueva planta organiza una gran zona de estar conectada con una pequeña terraza y con la cocina; una suite principal con vestidor, armarios y baño con luz natural; un segundo dormitorio y una tercera estancia que puede funcionar como despacho o dormitorio de invitados. El lavadero queda integrado y oculto dentro de la propia cocina.
La vivienda está dentro de una finca clásica y representativa de Chamberí. En este tipo de inmuebles, distribución, luz, instalaciones, carpinterías y elementos con carácter deben estudiarse conjuntamente para decidir qué conservar y qué transformar. Es el mismo criterio que aplicamos en nuestras reformas integrales de viviendas en Chamberí .
Estado previo · Proyecto · Nueva distribución
La vivienda tenía 150 m², pero la distribución original hacía que parecieran muchos menos
Había habitaciones suficientes, una cocina independiente, zonas de servicio y dos terrazas. El problema era cómo estaba repartido todo. Demasiadas piezas y recorridos fragmentaban la casa y hacían difícil aprovechar su luz y su verdadera amplitud.
Antes de pensar en molduras, madera o mobiliario, redibujamos la vivienda alrededor de cómo iba a vivir Ana Rosa: una gran zona de estar, cocina conectada pero independiente cuando fuera necesario, suite principal, dormitorio, despacho para invitados y mucho almacenamiento integrado.
Antes · salón
Antes · cocina
La casa tenía cuatro dormitorios y una zona de servicio que ya no respondían a cómo quería vivir Ana Rosa
El plano original muestra cuatro habitaciones, además de cuarto y baño de servicio, cocina independiente, varios distribuidores y pasillos. Había superficie suficiente. Lo que necesitábamos era utilizarla de otra manera.
Muchos espacios independientes y demasiados metros dedicados a circulación
- 4 dormitorios
- Cuarto y baño de servicio
- Cocina independiente
- Distribuidor y pasillos interiores
- Salón-comedor separado de la cocina
Menos habitaciones, pero una casa mucho más adaptada a su forma de vivir
- Gran salón-comedor conectado con terraza
- Cocina de 18,59 m² + lavadero oculto
- Suite principal con vestidor y baño
- Dormitorio independiente
- Despacho preparado también para invitados
Cambiar la distribución significó decidir dónde merecía la pena utilizar cada metro
Los dos planos explican mejor que cualquier adjetivo la transformación: dejamos atrás una planta muy compartimentada y concentramos la superficie en espacios mayores, recorridos más claros y piezas que responden al uso real de la vivienda.


Para construir la nueva casa primero tuvimos que desmontar casi por completo la anterior
La reforma renovó distribución, instalaciones, ventanas, carpinterías y acabados. La demolición permitió comprobar físicamente la vivienda y empezar a construir los nuevos límites de cada estancia sobre una planta ya definida.
Obra · demolición
Obra · nueva planta
Una vez resuelta la planta, podíamos decidir cómo abrir la casa sin perder privacidad
La distribución nos dio la base. El siguiente paso fue trabajar la relación entre salón, comedor y cocina y decidir cómo podía separarse la zona privada sin volver a llenar la vivienda de barreras visuales. Ahí entran dos de las piezas que más carácter tienen en Fuencarral: la gran cristalera de acero lacado en bronce y las puertas correderas de suelo a techo.
Esta definición previa forma parte de nuestro proyecto de reforma de vivienda :primero resolvemos cómo debe funcionar la casa y después coordinamos distribución, instalaciones, carpinterías, iluminación y obra.
Cocina · cristalera · privacidad · continuidad visual
Abrimos la vivienda sin renunciar a poder cerrarla
Ana Rosa quería disfrutar de una casa abierta y luminosa, pero necesitaba poder separar determinados espacios según el momento. La cocina debía relacionarse directamente con el comedor y el salón, y la zona privada tenía que poder independizarse cuando quisiera.
Resolvimos las dos situaciones con grandes elementos móviles: una cristalera de acero y vidrio diseñada para la cocina y puertas correderas de suelo a techo para separar la zona privada. La casa puede cambiar sin perder la continuidad que buscábamos.
Cerrar la cocina y seguir viendo la casa al otro lado
Diseñamos una gran cristalera para que cocina y comedor mantuvieran una relación directa incluso cuando las hojas estuvieran cerradas. La luz y la profundidad visual continúan atravesando el vidrio.
Grandes puertas para decidir cuándo termina la zona común
Las puertas correderas de suelo a techo permiten separar dormitorios y estancias privadas sin introducir una sucesión de puertas convencionales en la zona principal de la vivienda.
La cristalera estaba diseñada antes de que el metalista empezara a fabricarla
En las acuarelas estudiamos proporciones, altura, número de hojas, dibujo de los arcos y relación con comedor, cocina, molduras y pavimento. Después trasladamos esa pieza a fabricación y obra.
Proyecto
Resultado construido
La cristalera se fabricó específicamente para esta vivienda
Nuestro metalista ejecutó la pieza en acero siguiendo el dibujo del proyecto y terminándola con un lacado en tono bronce. Dimensiones, hojas, arcos y encuentros tenían que funcionar con la arquitectura que ya estábamos construyendo alrededor.
Cocina abierta
Acceso a zona privada
Ana Rosa puede cambiar la forma de utilizar la casa a lo largo del día
Salón, comedor y cocina pueden leerse como una gran secuencia abierta. Cuando necesita mayor independencia, la cocina puede cerrarse y la zona privada puede quedar separada mediante sus grandes puertas correderas. La distribución no obliga a utilizar la vivienda siempre de la misma manera.
La amplitud de Fuencarral depende también de poder elegir cuándo abrir y cuándo cerrar
Cristalera y puertas correderas cumplen funciones distintas, pero parten de la misma idea: mantener espacios relacionados cuando la vivienda está abierta y permitir que Ana Rosa gane privacidad cuando lo necesita. La siguiente capa del proyecto fue dar carácter a esos espacios mediante madera, parquet en espiga, molduras, escayolas e iluminación.
Parquet en espiga · molduras · escayolas · luz natural
La luz abre la casa; la madera y las molduras le dan profundidad
Ana Rosa quería una vivienda muy luminosa y cálida. Para conseguirlo trabajamos con una base clara y dejamos que la madera, las molduras y la propia luz natural fueran construyendo el carácter de las estancias.
El parquet en espiga recorre las principales zonas de la casa, mientras molduras y escayolas dan escala y relieve a paredes y techos. No son elementos añadidos al final: se coordinaron con carpinterías, iluminación, nuevas ventanas y mobiliario desde el proyecto.
Salón-comedor · vivienda terminada
Cada material tenía que hacer algo por la vivienda
No queríamos acumular acabados. Utilizamos pocos recursos, repetidos con coherencia, para que toda la casa pudiera leerse como un mismo proyecto.
La madera da continuidad
El parquet en espiga acompaña los principales recorridos y relaciona salón, comedor y zona privada mediante una superficie cálida y continua.
Las molduras dan profundidad
Trabajan paredes y encuentros con una geometría proporcionada, dando carácter a superficies claras sin depender de una decoración añadida.
La luz conecta todo
La nueva distribución, las ventanas renovadas y los elementos acristalados permiten que la luz participe en la lectura de las principales estancias.
Las molduras y el parquet formaban parte de la arquitectura antes de ver la casa terminada
Las visualizaciones permitieron comprobar proporciones y materialidad. Después, en obra, molduras, falsos techos, pavimentos, iluminación y carpinterías tuvieron que encontrarse con precisión para que el resultado mantuviera esa misma lectura.
Proyecto
Durante la obra
Vivienda terminada
Parquet en espiga · salón
El parquet no se eligió sólo por cómo se veía
Después de abrir la vivienda necesitábamos un material capaz de acompañar esa continuidad. El dibujo en espiga introduce ritmo y hace que una superficie muy extensa tenga presencia sin necesitar cambios constantes de pavimento.
Además, la madera aporta la calidez que Ana Rosa buscaba y equilibra paredes claras, molduras y grandes superficies de vidrio. Esa relación entre materiales es la que termina dando unidad a la vivienda.
La suite principal no necesitaba cambiar de lenguaje para sentirse más íntima
El dormitorio mantiene madera, superficies claras y molduras, pero reduce el número de elementos y trabaja la iluminación alrededor de la cama. Así la zona privada sigue perteneciendo a la misma casa sin repetir exactamente la intensidad del salón.
Suite principal
Actualizar una vivienda clásica también significa decidir qué carácter queremos conservar o reinterpretar
La finca forma parte de la identidad de esta vivienda, pero el proyecto responde a la manera de vivir de Ana Rosa en 2023. Molduras, escayolas y parquet en espiga conviven con nuevas ventanas, instalaciones, grandes puertas correderas, cristalera metálica y mobiliario diseñado específicamente para ella.
Es el mismo criterio que aplicamos en nuestras reformas de pisos clásicos y viviendas en fincas representativas de Madrid :estudiar la arquitectura existente y decidir desde el proyecto qué merece conservarse, qué debe renovarse y qué elementos nuevos pueden incorporarse con coherencia.
El carácter de la casa no termina en el parquet o las molduras
La personalización llega mucho más lejos. Cocina, recibidor, baño principal, armarios, vestidores y lavadero también se diseñaron específicamente para Ana Rosa y se fabricaron para encajar en esta vivienda. Ésa es la siguiente parte del proyecto.
Cocina · baño · armarios · vestidor · carpinterías
Diseñar para Ana Rosa significó llegar hasta el último mueble
La personalización de Fuencarral no termina en la distribución o en los materiales. Cocina, baño principal, armarios, vestidor, recibidor y distintas piezas de almacenamiento se diseñaron específicamente para esta vivienda.
Decidimos dimensiones, usos, aperturas, materiales e instalaciones mientras proyectábamos la casa. Después fabricamos las piezas en taller para que arquitectura, mobiliario y obra llegaran al mismo resultado.
Cocina diseñada para Ana Rosa
Primero decidimos qué tenía que resolver cada pieza; después la fabricamos
No necesitábamos que todo fuera diferente por ser diferente. Necesitábamos que cada elemento respondiera a una dimensión, un uso y una posición concretos dentro de la vivienda.
Aprovechar exactamente el espacio disponible
Armarios, cocina, vestidor y recibidor se dimensionaron para los huecos reales de la nueva distribución.
Coordinar mobiliario e instalaciones
Tomas, iluminación, agua, desagües, electrodomésticos y mecanismos se resolvieron sabiendo dónde terminaría cada pieza.
Mantener el mismo lenguaje en toda la casa
Madera, frentes claros, tiradores y detalles en tonos cálidos reaparecen en distintas estancias sin convertirlas en copias unas de otras.
Incluso el lavadero tenía que formar parte del diseño de la cocina
Ana Rosa necesitaba una cocina muy completa, pero no queríamos que las funciones domésticas dominaran visualmente la estancia. Concentramos almacenamiento y electrodomésticos en grandes frentes y resolvimos el lavadero dentro de una zona propia, integrada en el conjunto.
Cocina · mobiliario integrado
Lavadero integrado
Elegimos una superficie porcelánica XTONE con un veteado muy marcado para dar presencia a la isla y mantener continuidad entre encimera y planos verticales. En la vivienda utilizamos además materiales, griferías y sanitarios de Porcelanosa en diferentes estancias.
El baño principal se proyectó alrededor de la luz natural y de cómo iba a utilizarse cada zona
El baño forma parte de la suite de Ana Rosa y dispone de iluminación natural. Diseñamos específicamente el mueble de lavabo y coordinamos ducha, sanitarios, revestimientos, espejo, almacenamiento, griferías e iluminación dentro de una misma composición.
Baño principal · luz natural
Mueble diseñado a medida
El interior de un armario también se proyectó antes de fabricarlo
En lugar de reservar simplemente un hueco para colocar después un armario, dibujamos divisiones interiores, baldas, barras, cajones, zapateros y frentes. Así podíamos ajustar la capacidad a lo que Ana Rosa necesitaba guardar y coordinar después su fabricación en taller.

Carpintería terminada
Recibidor · pieza a medida
La personalización de Fuencarral no consiste en que cada pieza llame la atención
Consiste en que cocina, baño, armarios, vestidor, recibidor, lavadero, iluminación y materiales respondan a la misma vivienda y a la misma persona. Ana Rosa no tenía que adaptar después su forma de vivir a muebles elegidos al final: esas necesidades estaban incorporadas en el proyecto desde el principio.
Es el mismo criterio con el que desarrollamos nuestro interiorismo de viviendas en Madrid :cocina, baños, iluminación, carpinterías, armarios y materiales se definen junto con la arquitectura para que puedan medirse, coordinarse y ejecutarse correctamente.
Caso real · Fuencarral · Chamberí · Madrid · 2023
Resultado de una reforma integral en una finca clásica de Chamberí: 150 m² transformados en cinco meses
La vivienda de Ana Rosa partía de una finca clásica y representativa en la calle Fuencarral, con 150 m², buena luz y una distribución que no aprovechaba el potencial real de la casa.La reforma integral reorganizó por completo la vivienda y coordinó arquitectura, interiorismo, instalaciones, carpinterías y mobiliario diseñado específicamente para el proyecto.Por su tipología, este caso forma parte de nuestra experiencia en reformas de pisos clásicos y viviendas con carácter en Madrid .
Resultado construido · 2023
- Ubicación
- Calle Fuencarral · Chamberí
- Superficie
- 150 m²
- Tipología
- Finca clásica y representativa
- Obra
- 5 meses
- Finalización
- 2023
- Alcance
- Proyecto · interiorismo · ejecución
Los mismos 150 m² funcionan ahora como una vivienda completamente distinta
El proyecto no intentó ocupar cada metro con más piezas. Reordenamos la superficie para dar más espacio a la vida diaria, proteger la zona privada y resolver dentro de la arquitectura el almacenamiento, los usos domésticos y las piezas que Ana Rosa necesitaba realmente.
Proyecto, interiorismo y ejecución mantuvieron una misma dirección
La nueva distribución, las instalaciones, la cristalera, las grandes puertas correderas, las carpinterías especiales, la cocina y el mobiliario a medida debían conservar continuidad desde el proyecto hasta su construcción.
Puedes conocer la estructura profesional y los responsables de Arquitectos Madrid 2.0 .
Preguntas frecuentes
Cinco decisiones construidas en Fuencarral que conviene estudiar en una reforma similar
Estas respuestas parten de soluciones reales de esta vivienda: cristalera de cocina, puertas correderas, molduras, parquet en espiga, mobiliario a medida y una reforma integral de 150 m² ejecutada en cinco meses.
01 ¿Cómo separar la cocina del salón sin perder luz natural ni sensación de amplitud?
Una cocina puede mantenerse independiente sin volver a encerrarla detrás de una pared opaca. El cerramiento debe diseñarse conjuntamente con la distribución para permitir abrir y cerrar la estancia conservando relación visual con comedor y salón.
En Fuencarral diseñamos una gran cristalera de acero y vidrio fabricada específicamente para el hueco y terminada en tono bronce. Cuando está abierta, cocina y comedor se relacionan directamente; cerrada mantiene la profundidad visual y el paso de la luz.
Sus proporciones, hojas, perfiles, fijaciones, encuentros con suelo y techo y relación con mobiliario e instalaciones se definieron como parte del proyecto, no como una decisión añadida al terminar la obra.
02 ¿Qué ventajas tienen las puertas correderas de suelo a techo para separar la zona privada?
Permiten modificar la relación entre espacios sin introducir una división visual permanente. Cerradas aportan privacidad; abiertas reducen considerablemente la presencia del límite.
En Fuencarral las utilizamos para proteger la zona privada sin convertirla en un ámbito completamente desconectado de la vivienda.
Una solución de esta escala exige estudiar peso, herrajes, guías, nivelación, falsos techos, pavimentos y espacio de recogida de las hojas. Su funcionamiento depende de decisiones que deben resolverse antes de fabricar la carpintería.
03 ¿Cómo combinar molduras, escayolas y parquet en espiga con un interiorismo contemporáneo?
Una vivienda clásica puede conservar profundidad y carácter sin reproducir literalmente una casa antigua. Hay que decidir qué papel cumple cada elemento dentro de la nueva arquitectura.
En Fuencarral utilizamos parquet en espiga para dar continuidad y calidez. Molduras y escayolas trabajan paredes y techos, mientras nuevas ventanas, iluminación, cocina, cristalera metálica y puertas correderas responden a una forma contemporánea de vivir.
La paleta se mantuvo contenida: superficies claras, madera, acero en tono bronce, porcelánico y carpinterías integradas. El objetivo no era que cada material reclamara protagonismo, sino construir una vivienda coherente.
04 ¿Cuándo merece la pena diseñar a medida cocina, armarios, vestidor o mobiliario de baño?
El diseño a medida tiene sentido cuando permite resolver mejor la arquitectura y la forma real de utilizar la vivienda. No consiste únicamente en fabricar algo distinto de un producto estándar.
En Fuencarral diseñamos específicamente cocina, armarios, vestidor, recibidor, mobiliario del baño principal y diferentes piezas de almacenamiento. Después se fabricaron para las dimensiones reales de cada estancia.
En la cocina coordinamos isla, almacenamiento, electrodomésticos, encimera y lavadero oculto. Entre los materiales utilizados se encuentra la superficie porcelánica XTONE de Porcelanosa.
La ventaja es poder coordinar esas piezas con instalaciones, iluminación, materiales y circulaciones antes de fabricarlas.
05 ¿Cuánto tarda una reforma integral de una vivienda de 150 m² en Chamberí?
Esta reforma integral de 150 m² en la calle Fuencarral se ejecutó en cinco meses y quedó terminada en 2023. Es el plazo real de este proyecto concreto, no una duración trasladable automáticamente a cualquier otra vivienda.
La intervención incluyó nueva distribución, instalaciones, ventanas, cocina, baño principal, vestidor, armarios, molduras, carpinterías, grandes puertas correderas y una cristalera fabricada específicamente para la vivienda.
El plazo de otro proyecto dependerá de superficie, estado previo, complejidad de la distribución, instalaciones, piezas a medida, suministros, condicionantes de la finca y nivel de definición alcanzado antes de comenzar la obra.
Si tu vivienda tiene carácter y potencial, primero hay que entender qué merece conservarse y qué necesita transformarse
Podemos estudiar distribución, instalaciones, arquitectura existente, posibilidades de transformación, interiorismo y alcance de la reforma. Después desarrollamos el proyecto, definimos las piezas necesarias y coordinamos la ejecución dentro de una misma dirección profesional.
Ver nuestra especialización en pisos clásicos y viviendas señoriales en Madrid →

