Caso real · Calle Jorge Juan · Barrio de Salamanca · Madrid · 2025
Este proyecto empezó antes de comprar la vivienda
Nuestros clientes sabían muy bien qué casa necesitaban: tres dormitorios en suite, cada uno con espacio para dos camas king size, y una gran zona común donde salón, comedor y cocina funcionaran juntos. El primer trabajo fue encontrar una vivienda que permitiera conseguirlo.
Encontramos una vivienda de 200 m² en una finca representativa de la calle Jorge Juan. Antes de que nuestros clientes la compraran, comprobamos si su distribución, estructura e instalaciones permitían hacer la transformación que necesitaban.
Vivienda terminada · 2025
- Ubicación
- Calle Jorge Juan · Madrid
- Superficie
- 200 m²
- Finca
- Representativa
- Intervención
- Reforma integral
- Obra
- 6 meses
- Finalización
- 2025
Primero comprobamos que esos 200 m² podían convertirse en la casa que buscaban
La vivienda tenía inicialmente cinco dormitorios y una cocina de servicio separada. Lo que nuestros clientes necesitaban era muy distinto. Cada dormitorio debía admitir dos camas king size, tener su propio baño y seguir dejando espacio suficiente para moverse cómodamente.
Para conseguirlo reorganizamos completamente la vivienda. El resultado son tres grandes dormitorios en suite, tres baños completos, un aseo de cortesía, lavadero independiente y una zona de salón, comedor y cocina de más de 70 m².
Antes de que nuestros clientes compraran esta vivienda, estudiamos si podía convertirse en la casa que necesitaban. Es el mismo criterio que aplicamos en nuestro asesoramiento técnico antes de comprar una vivienda en Madrid : antes de firmar conviene saber qué se puede transformar, qué condicionantes tiene el inmueble y qué alcance puede tener la futura reforma.
Nueva distribución · 200 m² · Jorge Juan
De cinco dormitorios a tres grandes suites y una zona de día de más de 70 m²
La casa que encontramos estaba organizada para otra forma de vivir. Tenía cinco dormitorios y una cocina de servicio separada de las principales estancias . Nuestros clientes necesitaban una vivienda completamente distinta.
La nueva distribución parte de dos decisiones muy claras: conseguir tres dormitorios en suite realmente grandes y reservar más de 70 m² para que salón, comedor y cocina pudieran funcionar juntos en el centro de la vida familiar.
Cinco dormitorios y una cocina apartada de la vida diaria
La distribución respondía a un programa con muchas habitaciones y una antigua lógica de servicio. La cocina ocupaba una posición independiente y buena parte de los 200 m² estaba repartida de una forma que ya no encajaba con las necesidades de nuestros clientes.
Tres suites muy amplias y una gran zona común para estar juntos
Cada dormitorio debía tener su propio baño y espacio suficiente para colocar dos camas dobles tipo king size manteniendo una circulación cómoda. La zona de día debía reunir salón, comedor y cocina dentro de un único espacio de más de 70 m².
Proyecto · estado reformado
Cada metro tenía que responder a una necesidad concreta
Reducir el número de dormitorios nos permitió utilizar la superficie de otra manera. Ganamos habitaciones mucho mayores, baños propios, almacenamiento y una zona común que ahora ocupa una parte importante de la vivienda.
Cada dormitorio tenía que admitir dos camas king size y seguir siendo una habitación cómoda
Esta condición marcó buena parte del proyecto. No bastaba con dibujar tres dormitorios que cumplieran unas dimensiones mínimas. Teníamos que comprobar camas, pasos, armarios, acceso al baño y espacio libre alrededor del mobiliario para que las habitaciones funcionaran realmente con dos camas dobles de gran formato.
Por eso la reducción de cinco dormitorios a tres tiene sentido cuando se entiende cómo iba a utilizarse la casa. Los metros que antes se repartían entre más habitaciones y recorridos ahora forman dormitorios mayores, baños propios, almacenamiento y una zona común mucho más amplia.
Una vez repartidos bien los 200 m², podíamos empezar a diseñar cómo iba a vivirse la casa
La siguiente decisión fue fundamental: trasladar completamente la cocina y convertirla en parte de esa nueva zona de día de más de 70 m². Salón, comedor y cocina tenían que funcionar juntos, manteniendo cada uno su lugar dentro del espacio.
Esta forma de trabajar la distribución forma parte de nuestro proyecto de reforma de vivienda : primero definimos cómo tiene que funcionar la casa y después trasladamos esas decisiones a planos, instalaciones, mediciones y obra.
Salón · comedor · cocina · más de 70 m²
La cocina cambia completamente de sitio y pasa a formar parte de la vida de la casa
La cocina original estaba pensada como una antigua cocina de servicio y ocupaba una zona independiente de las estancias principales. Nuestros clientes querían utilizarla de otra manera: cocinar, comer y estar juntos debían formar parte de una misma zona de la vivienda.
La trasladamos completamente y la incorporamos al nuevo espacio de salón y comedor. La operación permitió reunir más de 70 m² continuos y convertir esta parte de la planta en el verdadero centro de la casa.
La cocina estaba separada de las estancias donde transcurría la vida familiar
Esa posición respondía a la distribución anterior de la vivienda. Al cambiar el programa completo de la casa, mantenerla allí habría limitado la relación que nuestros clientes buscaban entre cocinar, comer y utilizar el salón.
Movimos la cocina hasta la nueva zona de día
El cambio obligó a coordinar su nueva posición con las instalaciones y con el resto de la distribución. A cambio, conseguimos una cocina abierta a la actividad diaria de la casa y directamente relacionada con comedor y salón.
Antes de empezar la obra ya podíamos ver cómo iban a relacionarse los tres espacios
Las imágenes de proyecto nos permitieron comprobar la posición de sofá, comedor, cocina, pilares, grandes frentes de armarios y recorridos antes de llevar esas decisiones a obra.
Proyecto
Resultado construido · 2025
Proyecto
Vivienda terminada
Tener más de 70 m² juntos exige decidir dónde empieza y termina cada uso
La superficie permite ganar amplitud, pero la casa sigue necesitando recorridos claros, una posición lógica para cada actividad y una relación cómoda entre cocina, mesa y zona de estar.
Zona de día · más de 70 m²
Una vivienda grande también necesita saber dónde guardar las cosas
Para mantener esta zona de día despejada concentramos buena parte del almacenamiento en grandes frentes de armarios y llevamos el mismo criterio a distribuidores, dormitorios y vestidores. Al mismo tiempo renovamos instalaciones, ventanas e iluminación para adaptar toda la vivienda al nuevo proyecto.
Armarios · iluminación · instalaciones · ventanas
Una vivienda de 200 m² también necesita saber dónde guardar las cosas
Tener una casa grande ayuda, pero no garantiza que esté bien organizada. En Jorge Juan concentramos buena parte del almacenamiento en grandes frentes de armarios, vestidores y carpinterías integradas para liberar dormitorios, distribuidores y zona de día.
Al mismo tiempo renovamos por completo las instalaciones, las ventanas y los acabados. La iluminación se estudió estancia por estancia antes de cerrar techos y paredes, porque después todo tenía que funcionar como una única vivienda.
Zona privada · almacenamiento integrado
Los armarios se deciden al mismo tiempo que los dormitorios y los recorridos
Cuando sabemos desde el proyecto dónde irá cada frente podemos reservar profundidad, evitar rincones residuales y mantener libres las zonas donde realmente necesitamos superficie para vivir.
Armarios de pared completa
Concentramos capacidad en frentes continuos para reducir la necesidad de muebles independientes dentro de dormitorios y distribuidores.
Vestidores dentro de las suites
El almacenamiento forma parte de la organización de cada dormitorio y de la relación entre habitación y baño.
Pasillos que también tienen una función
Los recorridos necesarios de una vivienda de 200 m² se aprovechan para incorporar capacidad sin cargar las estancias principales.
Suite · armarios integrados
Primero comprobamos qué tenía que caber; después dibujamos la habitación
En estas suites conocíamos una condición poco habitual: debían poder alojar dos camas king size. La posición de armarios, puertas y pasos se comprobó teniendo ese mobiliario presente desde el proyecto. Así el dormitorio no depende de que después encontremos dónde colocar cada pieza.
Antes de cerrar los techos ya sabíamos qué luz necesitaba cada zona
Una vivienda de este tamaño no puede depender de una sucesión idéntica de focos. Estudiamos la iluminación según cada estancia, su mobiliario y la forma en que iba a utilizarse: zona de día, dormitorios, armarios, baños, recorridos y espacios de servicio.
La nueva distribución necesitaba también instalaciones y ventanas nuevas
Cambiar profundamente una vivienda implica trabajar también sobre aquello que después prácticamente desaparece de las fotografías. En Jorge Juan renovamos por completo las instalaciones y sustituimos las ventanas para adaptar la casa a la nueva distribución y a las necesidades actuales de sus propietarios.
Electricidad, fontanería, climatización, iluminación y demás instalaciones se coordinaron con cocina, baños, lavadero, falsos techos y carpinterías. Definirlo antes de cerrar la obra reduce decisiones improvisadas cuando los acabados ya están colocados.
Una casa ordenada empieza mucho antes de elegir los muebles
Distribución, armarios, iluminación, ventanas e instalaciones forman parte de la misma decisión. Una vez resuelta esa base, podemos entrar en la parte más privada de Jorge Juan: tres suites de gran tamaño, cada una con su propio baño y una forma distinta de organizar dormitorio, almacenamiento y aseo.
Este nivel de definición es especialmente importante en reformas de pisos clásicos y viviendas en fincas representativas de Madrid , donde distribución existente, instalaciones, carpinterías y condicionantes del edificio deben estudiarse antes de ejecutar.
3 suites · 3 baños · vestidores · zona privada
Cada dormitorio debía admitir dos camas king size y seguir siendo una habitación cómoda
Ésta fue una de las condiciones que más marcó el proyecto. Nuestros clientes no necesitaban cinco dormitorios pequeños. Necesitaban tres habitaciones realmente grandes, cada una con su propio baño, almacenamiento y espacio suficiente para dos camas dobles tipo king size.
Dibujamos camas, recorridos, puertas, armarios y acceso a los baños antes de cerrar la distribución. Así podíamos comprobar que las habitaciones funcionarían de verdad y que su tamaño no dependía únicamente de una cifra en el plano.
Dormitorio en suite · Jorge Juan
El tamaño de una habitación se comprueba con el mobiliario que realmente va a utilizarse
Los tres dormitorios responden al mismo programa general, pero cada planta se ajustó a su geometría concreta. El objetivo era que cama, almacenamiento y baño convivieran sin desperdiciar superficie.
Dos camas king size
La planta se comprobó con las camas dibujadas a escala para mantener pasos reales y evitar que el mobiliario ocupara toda la habitación.
Almacenamiento suficiente
Armarios y vestidores se concentran en zonas concretas para dejar libre el espacio alrededor de las camas y los recorridos.
Baño propio
Cada dormitorio dispone de su propio baño, integrado en la secuencia privada sin obligar a salir al distribuidor general.
Cada suite se diseñó como una pequeña zona privada dentro de la vivienda
La habitación no termina en la cama. La forma de llegar al armario, vestirse, utilizar el lavabo o entrar en la ducha también condiciona que una suite resulte cómoda todos los días.
Despieces, alturas, sanitarios, griferías y mobiliario se decidieron antes de llegar a obra
Un baño pequeño puede acumular muchas decisiones en muy pocos metros. Por eso desarrollamos alzados y detalles antes de ejecutarlo. Así podemos comprobar posiciones, encuentros, revestimientos, espejos, mamparas y mobiliario antes de que las instalaciones queden cerradas.
Los baños privados pertenecen a las suites; el aseo resuelve el uso de invitados
Esta separación era importante para la forma de utilizar la casa. Cada dormitorio mantiene su propio ámbito privado y las visitas disponen de un aseo independiente próximo a las zonas comunes. El lavadero, por su parte, queda también separado para concentrar las tareas domésticas fuera de dormitorios y baños.
Pasamos de cinco dormitorios a tres porque ésta era la vivienda que nuestros clientes realmente necesitaban
La distribución final no intenta conservar habitaciones por conservarlas. Utiliza los 200 m² para conseguir tres suites grandes, almacenamiento suficiente, baños propios y una zona de día de más de 70 m². Ésa es la transformación que habíamos comprobado antes incluso de que nuestros clientes compraran la vivienda.
La coordinación entre distribución, carpinterías, baños, iluminación y materiales forma parte también de nuestro trabajo de arquitectura e interiorismo de viviendas en Madrid , especialmente cuando la reforma exige un alto nivel de personalización.
Jorge Juan · Barrio de Salamanca · Madrid · 2025
La reforma empezó buscando la vivienda adecuada y terminó seis meses después con la casa completamente transformada
Cuando empezamos a trabajar con nuestros clientes todavía no existía esta casa. Existía una necesidad muy concreta y había que encontrar una vivienda capaz de admitirla. Primero buscamos y analizamos el inmueble. Después lo proyectamos y ejecutamos.
Los 200 m² que encontramos en Jorge Juan tenían cinco dormitorios y una cocina separada. El resultado final tiene tres grandes suites, tres baños completos, aseo de cortesía, lavadero independiente y más de 70 m² continuos para salón, comedor y cocina.
Resultado final · Jorge Juan · 2025
- Ubicación
- Jorge Juan · Barrio de Salamanca
- Superficie
- 200 m² construidos
- Obra
- 6 meses
- Finalización
- 2025
- Antes
- 5 dormitorios
- Después
- 3 suites
- Baños
- 3 + aseo
- Zona de día
- Más de 70 m²
El proyecto no empezó con una demolición. Empezó preguntándonos qué casa necesitaban nuestros clientes
Esa pregunta nos permitió buscar una vivienda con posibilidades reales, analizarla antes de comprar, comprobar que el programa cabía dentro de sus 200 m² y desarrollar después un proyecto en el que distribución, cocina, baños, armarios, ventanas, instalaciones e iluminación estaban relacionados.
Cambiamos por completo la forma de utilizar los 200 m²
El proyecto reduce el número de habitaciones, aumenta su tamaño, lleva la cocina al centro de la vida diaria y utiliza el resto de la superficie para baños, almacenamiento, lavadero y una zona común mucho más amplia.
Las personas que proyectaron la vivienda siguieron también su ejecución
Mantener continuidad entre proyecto y obra fue especialmente importante en una reforma donde cambiamos distribución, instalaciones, cocina, baños, carpinterías e iluminación. Las decisiones tomadas sobre plano tenían que llegar construidas a la vivienda.
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Preguntas frecuentes
Cinco preguntas que conviene resolver antes de comprar y reformar una vivienda como ésta
Las respuestas parten de decisiones reales tomadas en Jorge Juan: analizar la vivienda antes de comprar, cambiar la cocina de sitio, reorganizar cinco dormitorios, diseñar una gran zona de día y planificar una reforma integral de 200 m².
01 ¿Cómo saber antes de comprar si un piso en el Barrio de Salamanca puede convertirse en la vivienda que necesito?
Primero hay que definir qué vivienda necesitas y comprobar después si el inmueble puede admitir realmente ese programa. La superficie ayuda, pero no basta. Antes de comprar conviene estudiar distribución, estructura, pilares, patios, bajantes, zonas húmedas, instalaciones, ventanas, luz, recorridos, almacenamiento y condicionantes de la finca.
En Jorge Juan partimos de unas necesidades especialmente concretas: tres dormitorios en suite de gran tamaño, cada uno preparado para dos camas king size, tres baños completos, aseo de cortesía, lavadero independiente y una zona de salón, comedor y cocina superior a 70 m². Por eso nuestro trabajo comenzó buscando una vivienda que permitiera conseguir todo eso.
Cuando encontramos estos 200 m² analizamos el inmueble antes de que nuestros clientes compraran. La vivienda existente tenía cinco dormitorios y una cocina de servicio separada, pero comprobamos que su planta permitía plantear una organización completamente distinta.
Este análisis previo permite valorar una compra también por lo que la vivienda puede llegar a ser después de la reforma . En operaciones donde compra y obra representan una inversión importante, conocer esa capacidad de transformación antes de comprometerse aporta mucha más información para decidir.
02 ¿Qué hay que comprobar para cambiar completamente la cocina de sitio en una reforma integral?
Cambiar una cocina de sitio es posible en muchas reformas, pero primero hay que comprobar que las nuevas instalaciones puedan resolverse correctamente. Saneamiento, abastecimiento de agua, electricidad, ventilación, extracción, posición de bajantes, estructura y espesores disponibles en suelo y falsos techos condicionan cuánto puede desplazarse.
En Jorge Juan el traslado era una decisión fundamental. La cocina existente respondía a una antigua organización de servicio y estaba separada de las principales estancias. Nuestros clientes querían que cocinar formara parte de la vida diaria de la familia, así que la llevamos hasta la nueva zona común y la conectamos directamente con comedor y salón.
Esa decisión obligó a resolver las instalaciones desde el proyecto. Mover una cocina significa cambiar recorridos de agua y saneamiento, puntos eléctricos, iluminación, ventilación y relación con el mobiliario. También hay que comprobar pendientes y distancias para evitar soluciones forzadas que después generen escalones, registros difíciles o problemas de mantenimiento.
Por eso decidimos la posición definitiva de la cocina antes de empezar la obra . Una vez resuelta técnicamente, pudo convertirse en una de las piezas que estructuran los más de 70 m² de zona de día.
03 ¿Puede una reforma integral transformar cinco dormitorios en tres grandes suites sin perder funcionalidad?
Sí, cuando ese reparto responde mejor a la forma en que van a utilizarse realmente los metros de la vivienda. El número de dormitorios existente no tiene por qué ser el número correcto para el siguiente propietario.
En Jorge Juan la casa tenía inicialmente cinco dormitorios, pero nuestros clientes necesitaban tres habitaciones muy diferentes. Cada una debía admitir dos camas dobles tipo king size, mantener pasos cómodos, disponer de almacenamiento suficiente y tener su propio baño.
Dibujamos las camas y el mobiliario a escala antes de cerrar la planta. De esa manera pudimos comprobar anchuras de paso, apertura de puertas, relación con armarios, acceso a ventanas y conexión con los baños. La habitación se valoró por cómo iba a utilizarse , no únicamente por sus metros cuadrados.
Reducir de cinco dormitorios a tres permitió dedicar más superficie a esas suites, incorporar tres baños completos, aseo, lavadero y almacenamiento y, al mismo tiempo, conseguir una zona común mucho mayor. La funcionalidad mejora cuando la distribución responde al programa real de quienes van a vivir la casa.
04 ¿Cómo se diseña una zona de salón, comedor y cocina de más de 70 m² para que funcione bien?
Un espacio grande funciona cuando cada actividad tiene una posición clara y los recorridos pueden hacerse sin atravesar continuamente las zonas de uso. Tener muchos metros facilita la amplitud, pero siguen siendo necesarias proporción, iluminación, almacenamiento y una buena relación entre el mobiliario y la arquitectura.
En Jorge Juan colocamos la cocina en uno de los extremos de la nueva zona común, con el comedor como pieza intermedia y el salón relacionado directamente con la fachada y la luz natural. Los pilares existentes permanecen visibles y ayudan a ordenar distintas zonas sin necesidad de volver a compartimentar el espacio.
También concentramos buena parte del almacenamiento en grandes frentes de armarios. Esto permite mantener más despejada la zona de día y reduce la necesidad de incorporar muebles auxiliares posteriormente.
La iluminación se estudió al mismo tiempo que la distribución y el mobiliario. Cocinar, comer, conversar, circular o utilizar el salón por la noche necesitan distintos niveles de luz. Por eso una zona de más de 70 m² debe estar resuelta desde la planta y desde el proyecto de iluminación antes de construirla.
05 ¿Cuánto tarda una reforma integral de un piso de 200 m² en Madrid?
La reforma integral de esta vivienda de 200 m² en Jorge Juan se ejecutó en seis meses y quedó terminada en 2025. Es el plazo real de este caso concreto, no una duración automática para cualquier vivienda de la misma superficie.
El tiempo de obra depende del alcance. En Jorge Juan cambiamos por completo la distribución, trasladamos la cocina, realizamos tres baños en suite y un aseo, incorporamos un lavadero independiente y renovamos instalaciones, ventanas, armarios, acabados y materiales.
También influye cuánto trabajo se haya resuelto antes de empezar. En este proyecto estaban definidos la nueva distribución, el proyecto de iluminación, los baños, las principales carpinterías y las instalaciones que necesitábamos adaptar. Esa planificación permite que muchas decisiones se tomen antes de que diferentes trabajos tengan que coordinarse físicamente en la vivienda.
Por eso, cuando valoramos el plazo de una reforma, analizamos conjuntamente superficie, complejidad, instalaciones, carpinterías, materiales, suministros y nivel de definición del proyecto . Dos viviendas de 200 m² pueden necesitar tiempos de ejecución distintos aunque tengan una superficie similar.
Si necesitas una vivienda muy concreta, conviene comprobar primero qué inmueble puede convertirse en ella
Podemos estudiar contigo una vivienda que ya tengas localizada o ayudarte a valorar qué tipo de inmueble necesitas buscar. Analizamos distribución, condicionantes, posibilidades de transformación y alcance de reforma antes de desarrollar el proyecto y su ejecución.


