La aerotermia puede encajar muy bien en la reforma integral de un piso en Madrid, pero hay que comprobar la instalación completa antes de elegirla. Importan el aislamiento, los equipos que caben dentro y fuera, cómo se calentará cada habitación y qué necesitas en verano. También el agua caliente, el ruido y las condiciones de la comunidad. Aquí explicamos cuándo merece la pena estudiarla, qué puede impedir su instalación y por qué conservar otro sistema puede ser una decisión adecuada.

La vivienda antes que el equipo
¿La aerotermia es apta para todo tipo de reformas?
Cuando vas a reformar, es lógico preguntarte si conviene sustituir la caldera. Quizá también quieres aire acondicionado y preferirías reunir calefacción y agua caliente en una misma instalación. La aerotermia permite plantearlo, siempre que la vivienda y el edificio lo admitan.
En este artículo hablamos de aerotermia aire-agua: una bomba de calor que toma energía del aire exterior y la transmite al agua de la instalación. Esa agua puede alimentar el suelo radiante, radiadores adecuados o equipos que climatizan mediante aire. Si el sistema es reversible y está preparado para ello, también puede producir agua fría para refrigerar.
El aire acondicionado con bomba de calor también aprovecha el aire exterior, pero entrega calor o frío directamente al aire de las habitaciones. Son soluciones distintas. En un piso donde solo necesitas climatización, conviene comparar ambas antes de asumir que necesitas una instalación de agua para toda la casa.
El aislamiento cambia lo que le pedimos a la máquina
Un último piso bajo cubierta y una vivienda entre vecinos pueden tener necesidades muy diferentes, aunque midan lo mismo. Los ventanales, la orientación, las corrientes de aire y el sol de la tarde también cuentan. Calculamos cuánto calor necesita cada estancia y cuánto hay que retirar en verano, con las mejoras que realmente se vayan a ejecutar.
Por eso estudiamos ventanas, aislamiento y protección solar antes de cerrar la elección del equipo. Una máquina mayor no corrige por sí sola una fachada fría o un salón que recibe demasiado sol.
Fuera debe caber y poder funcionar
La unidad exterior necesita circulación de aire, acceso para mantenimiento y una ubicación admisible. También deben resolverse los apoyos, las vibraciones y la evacuación del agua que produce. Que entre físicamente en una terraza no demuestra que pueda instalarse allí.
Dentro hay que reservar espacio para el conjunto
Según la solución, habrá un módulo interior, conexiones y otros componentes. Si producimos agua caliente para duchas y grifos, normalmente necesitaremos un depósito. Hay que dibujar el conjunto, con sus accesos, antes de reservarle un armario.
El agua caliente también necesita su propio estudio
Ese depósito se elige según las personas que viven en casa, el uso de duchas o bañera y la capacidad del sistema para volver a calentarlo. Ocupa espacio y, lleno, pesa. Comprobamos dónde puede apoyarse, cómo se conectará y si podrá repararse o sustituirse sin desmontar media vivienda.
El agua de los grifos y la del circuito de calefacción no se mezclan. Tampoco hay que confundir el depósito de agua caliente con otros depósitos que pueda necesitar la instalación para funcionar. Si tu edificio ya suministra agua caliente comunitaria, estudiamos si tiene sentido mantenerla en lugar de duplicar ese servicio.
La aerotermia se elige junto con la forma de calentar y enfriar cada habitación
La máquina produce agua caliente o fría. Después necesitamos un sistema que lleve ese calor o ese frío a las estancias. Elegirlo cambia la obra, el espacio ocupado y la forma en que utilizarás la instalación.

Las Rosas muestra por qué suelo radiante y aerotermia no son lo mismo
En nuestra reforma integral de una vivienda en Las Rosas se instaló suelo radiante y se coordinó con la climatización por conductos. El proyecto representa una caldera de gas como generación de calefacción.
Es una distinción importante: los tubos que ves en la fotografía reparten el calor. Por sí solos no indican qué equipo lo produce ni si la instalación está preparada para refrescar.

La regulación debe seguir el uso de la casa
Un dormitorio y un salón soleado no necesitan lo mismo ni a la misma hora. Definimos las zonas y sus controles, teniendo en cuenta cuánto tarda en responder cada sistema. También comprobamos que la máquina pueda trabajar correctamente cuando solo algunas estancias necesitan calefacción o frío.
Antes de entregar la instalación se ajusta, se comprueba su funcionamiento y se explica cómo utilizarla. Una regulación difícil de entender acaba haciendo incómodo un sistema que podría funcionar bien.
En un piso, el edificio puede decidir la viabilidad antes que la máquina
En una vivienda unifamiliar suele haber más posibilidades para situar equipos y organizar recorridos, aunque también hay que comprobar normativa, ruido y seguridad. En un piso compartes fachada, estructura y otras instalaciones. La decisión no depende únicamente de lo que quieras hacer dentro de casa.
La unidad exterior necesita una ubicación admisible
Revisamos las condiciones municipales, la posible protección del edificio y las autorizaciones que correspondan de la comunidad. Tener una terraza de uso propio no permite modificar sin más la fachada o los elementos comunes. Que otro vecino tenga una máquina tampoco demuestra que nuestra propuesta esté autorizada.
La ubicación debe permitir trabajar y mantener el equipo con las separaciones que necesita. No proponemos alterar estructura, perforar elementos comunes o conectar desagües comunes sin la comprobación y autorización correspondientes.
El ruido se estudia donde lo recibirá el vecino
La ficha de la máquina no basta para saber qué se oirá en una ventana próxima o durante la noche. Importan la distancia, el patio, los apoyos y la transmisión de vibraciones al edificio. Prevemos también la evacuación del agua de funcionamiento y desescarche, sin verterla sobre la fachada ni sobre propiedades ajenas.
Encerrar la unidad para ocultarla puede impedir la circulación de aire que necesita. Las soluciones de integración y protección acústica se diseñan sin perjudicar su funcionamiento ni su seguridad.
La instalación eléctrica debe admitir el conjunto
Comprobamos el cuadro, las líneas y protecciones, la alimentación disponible y la potencia contratada que pueda necesitarse. No hay una cifra válida para todos los pisos.
El calor que entrega la máquina no es lo mismo que la electricidad que consume. Hay que revisar su funcionamiento en las condiciones previstas, incluida la resistencia de apoyo si la incorpora, y qué ocurre cuando coinciden con otros consumos de la casa.

Las instalaciones también condicionan el techo
En la reforma de Nueva España se concentraron los falsos techos en las zonas que los necesitaban, preservando altura en las estancias principales.
Ese criterio importa cuando una propuesta incluye equipos ocultos o conductos: necesitamos dibujar sus recorridos y registros antes de cerrar la distribución. En una propuesta de aerotermia, este trabajo permite comprobar qué cabe y cuánta altura tendremos que reservar.
Con calefacción central, el cálculo económico cambia

Si instalas un sistema individual, puedes seguir teniendo gastos de la calefacción comunitaria. Dejar de utilizarla no supone quedar automáticamente exento. Hay que comprobar el reparto de costes, los acuerdos aplicables y las condiciones de una posible desconexión con la comunidad y su administrador.
Podrías sumar la inversión y el consumo de tu nueva instalación a gastos comunitarios que permanecen. Lo mismo merece revisión si el edificio suministra agua caliente. Ese coste debe entrar en la comparación desde el principio.
En la reforma del piso de Retiro, la mejora del confort incluyó ventanas y aislamiento, manteniendo la calefacción central. Es un ejemplo de cómo una reforma puede renovar la vivienda sin sustituir necesariamente su sistema de generación.
Cuándo merece la pena estudiarla
Cuando existe una ubicación exterior admisible, cabe el equipo interior y podemos preparar emisores adecuados. Una reforma amplia facilita coordinar estas actuaciones y comparar una instalación que resuelva calefacción, refrigeración y agua caliente con las alternativas que necesita esa vivienda.
Cuándo puede ser preferible otra solución
Si no podemos ubicar los equipos, el depósito ocupa un espacio imprescindible o adaptar los emisores exige una obra desproporcionada. También cuando el servicio comunitario funciona bien y los gastos que permanecerían hacen poco razonable añadir una instalación individual.
Comparamos la instalación completa, no solo el precio de la máquina
Incluimos equipos, agua caliente, emisores, tuberías, desagües, electricidad y las actuaciones necesarias en suelos o techos. Añadimos puesta en marcha, mantenimiento y consumo previsto con el uso de la vivienda. No sería una comparación justa enfrentar una aerotermia completa con el precio de una caldera sin revisar el resto.
No doy por hecho que la aerotermia sea la mejor respuesta en todos los pisos. Primero comprobamos qué puedes instalar y qué resolverá. Después elegimos el sistema con el proyecto definido. El presupuesto cerrado de la reforma exige ese proyecto técnico, un alcance claro y mediciones completas.
¿Estás preparando una reforma integral en Madrid?
Si estás valorando aerotermia, estudiaremos cómo encaja en tu vivienda y qué alternativas tiene sentido comparar. Solicita una consulta privada para que podamos evaluar tu proyecto y, si se ajusta a nuestro trabajo, valorar su incorporación a la lista de espera de próximas reformas integrales.
Solicitar consulta privadaPreguntas frecuentes sobre aerotermia en pisos
¿Se puede instalar aerotermia en un piso sin terraza?
Solo si existe otra ubicación exterior técnicamente adecuada y admisible, con los permisos que correspondan y recorridos viables hasta la vivienda. No se puede dar por hecho que la fachada, el patio o la cubierta estén disponibles. Si no hay una ubicación válida, esa propuesta no es viable.
¿La aerotermia necesita siempre suelo radiante?
No. Puede trabajar con fan coils o con radiadores adecuados, además de suelo radiante. La elección depende de la vivienda, del alcance de la obra y de si necesitas calefacción, refrigeración o ambas. Cada alternativa debe calcularse como parte de la instalación.
¿Puedo conservar los radiadores que ya tengo?
Puede ser posible, pero hay que comprobar si calientan cada estancia con las condiciones de trabajo previstas. No basta con conectarlos a una máquina nueva. Los radiadores convencionales de calefacción tampoco se convierten en equipos de refrigeración por hacer ese cambio.
¿El suelo refrescante sustituye al aire acondicionado?
No necesariamente. Su capacidad está limitada y necesita controlar el riesgo de condensación. Tampoco elimina la humedad del aire. En una vivienda con mucha entrada de calor puede requerir apoyo de otro sistema; se comprueba antes de prometer que resolverá todo el verano.
¿Seguiré pagando calefacción central si instalo aerotermia?
Pueden permanecer gastos comunitarios, aunque no utilices la calefacción. Antes de decidir, comprueba con la comunidad y su administrador qué costes seguirían correspondiéndote y si es admisible desconectarte. Instalar un sistema individual no elimina por sí solo esas obligaciones.
¿La aerotermia siempre reduce el gasto de un piso?
No se puede asegurar sin estudiar el caso. Influyen el aislamiento, los emisores, el uso, el precio de la energía y los gastos comunitarios que permanezcan. Hay que comparar también la inversión y el mantenimiento, no únicamente un consumo anunciado por el fabricante.


