El aire acondicionado por conductos puede quedar bien integrado en una reforma, pero ocupa espacio y necesita un recorrido de ida y vuelta. La posición de las rejillas influye en el aire que notas desde la cama o el sofá; la del equipo, en el ruido y en la facilidad para mantenerlo. Por eso dibujamos la climatización junto con los techos, la iluminación y los muebles. Hay pisos donde encaja bien y otros donde conviene estudiar otra solución.

¿Qué hay detrás de las rejillas del aire acondicionado?
En una instalación doméstica habitual, una máquina oculta en el falso techo recoge aire de la vivienda, lo enfría y lo envía a las habitaciones a través de conductos. Si el equipo permite calefacción, también puede calentarlo en invierno. Las rejillas son la parte que ves de ese recorrido.
Para elegirlo estudiamos qué necesita cada estancia, sus ventanas, orientación y aislamiento. También hay que comprobar dónde cabe la máquina y cómo conectarla. La superficie total del piso, por sí sola, no permite decidir toda la instalación.
Por unas rejillas sale el aire
Son las salidas de impulsión. Reparten el aire tratado por el equipo. Su tamaño y orientación deben permitir que llegue a la habitación sin que tengas una corriente molesta sobre la cama, el sofá o la mesa de trabajo.
Por otras vuelve hacia la máquina
Son los retornos. Recogen aire del interior para que el equipo pueda volver a tratarlo. Necesitan un camino suficiente y bien resuelto; no podemos ocupar ese espacio con un armario o esconder la rejilla hasta dejarla sin paso de aire.
Con la puerta cerrada, el aire también tiene que poder volver
Si entra aire en el dormitorio y el retorno está en el pasillo, hay que prever cómo regresará cuando cierres la puerta. Ese camino se estudia junto con la privacidad acústica: una abertura que deja pasar aire también puede transmitir conversaciones. No damos por hecho que el hueco bajo la puerta vaya a ser suficiente.
Estas rejillas no renuevan el aire por sí solas
Muchas instalaciones de aire acondicionado recirculan el aire de la casa. Eso no equivale a introducir aire exterior ni sustituye la ventilación de la vivienda. La renovación del aire y la extracción de cocina y baños se resuelven con las condiciones que correspondan a la reforma.
En Las Rosas dibujamos la impulsión y el retorno sobre la nueva distribución
En la reforma de Las Rosas estudiamos el suelo radiante y la climatización por conductos sobre la misma planta. El plano permite reconocer el reparto de aire en azul y los retornos en verde.
También incluye ubicaciones pendientes de confirmar en obra. Es un plano de proyecto, no un plano final de la instalación ejecutada; esas comprobaciones forman parte de cómo se ajusta la solución a la vivienda existente.
¿Cuánto hay que bajar el techo para que quepa?
No te daría una medida sin comprobar la casa y el equipo. Necesitamos espacio para la máquina, los conductos con su aislamiento, los soportes y los cruces con otras instalaciones. Una unidad de poca altura no significa que todo el conjunto quepa en esa misma medida.
Muchas veces podemos concentrar parte del recorrido en pasillos, baños o zonas auxiliares y conservar más altura en el salón. En otros pisos, las vigas o la altura disponible lo complican. Si la instalación obliga a perder demasiado espacio, revisamos el trazado o valoramos otro sistema; no recortamos la estructura para hacerla caber.
En nuestra guía de falsos techos en una reforma explicamos con más detalle cómo se decide cada bajada.
En Maldonado coordinamos vigas, conductos y luz indirecta
En la reforma del apartamento de Maldonado, en el Barrio de Salamanca, las vigas y el paso de la climatización condicionaban los techos. Resolvimos bajadas localizadas y huecos para luz indirecta, en lugar de reducir toda la vivienda a la misma altura.
Las fotografías muestran una comprobación durante la obra y el techo terminado desde otro punto de vista. Los encuentros con la cocina y las carpinterías también formaban parte de esa decisión.


La rejilla tiene que funcionar con la habitación amueblada
Una salida puede quedar bien centrada y dirigir el aire justo hacia la almohada. También puede acabar tapada por una cortina o por un armario que se eligió después. Colocamos cama, sofá y muebles en el plano antes de decidir la posición y el tipo de salida.
Las rejillas lineales y las convencionales pueden funcionar bien si están elegidas para el aire que deben repartir. Hacer una ranura más estrecha solo para que se vea menos puede aumentar la velocidad de salida y el ruido. Al elegirla, comprobamos también que quepan las conexiones que quedarán detrás del techo.
El ruido puede venir de la máquina, de sus apoyos o del aire
Un zumbido transmitido al techo requiere una revisión distinta de un silbido en una rejilla. Comprobamos los apoyos del equipo, las conexiones y el tamaño de los conductos. También cuánto aire pasa por cada salida y cómo se reparte.
Si hace falta atenuación acústica, debe tener espacio y estar prevista en el recorrido. Una máquina con buenas prestaciones en su ficha puede resultar molesta si la instalación está mal resuelta. Desarrollamos estos problemas en el artículo sobre aislamiento acústico durante una reforma integral.

En Nueva España conservamos altura en las estancias principales
En esta reforma de vivienda en Nueva España, concentramos los falsos techos en las zonas que los necesitaban, como cocina, baños, pasos e instalaciones.
El caso muestra por qué merece la pena estudiar dónde bajar, en lugar de elegir una altura única para toda la casa. La fotografía permite ver su relación con la carpintería; no muestra los recorridos ocultos de climatización.
El equipo tiene que caber y poder mantenerse
Ocultar una máquina sobre el techo no termina el trabajo. Hay que poder limpiar sus filtros, revisar conexiones y acceder a los componentes que puedan averiarse. Dibujamos el registro con el equipo elegido y el espacio que necesita para esas operaciones. Una tapa pequeña colocada donde queda sitio puede no servir.
También estudiamos el ruido de esa ubicación. Si hay una alternativa adecuada, interesa alejar el equipo de las zonas de descanso. Guardarlo dentro de un armario no es una solución automática: podría impedir el paso de aire o el acceso necesario.
La unidad exterior también condiciona la reforma
En un sistema habitual con unidad exterior hay que encontrarle una ubicación viable, con ventilación, distancias de servicio y recorridos compatibles con el fabricante. En un piso revisamos la normativa, la protección del edificio y las condiciones y autorizaciones comunitarias que correspondan. Que otro vecino tenga un aparato en la fachada no confirma que podamos repetir esa colocación.
El ruido y las vibraciones deben estudiarse también respecto a las viviendas vecinas. Además, comprobamos la alimentación eléctrica y la evacuación del agua que puede condensarse al enfriar el aire. Ese desagüe necesita un recorrido resuelto y probado, no una decisión pendiente cuando el techo ya está cerrado.
Regular por habitaciones exige algo más que varios termostatos
Una habitación al sol puede necesitar más refrigeración que otra que apenas utilizas. La regulación por zonas permite adaptar el reparto, si el equipo y el sistema de control son compatibles. Hay que prever qué sucede cuando solo pide aire una estancia y cómo se mantiene el paso mínimo que necesita la máquina.
Cerrar rejillas a mano no equivale a tener una instalación zonificada. Tampoco un termostato en cada dormitorio permite, por sí solo, enfriar uno y calentar otro a la vez con la misma unidad interior habitual. Definimos qué control necesitas y comprobamos que el sistema pueda ofrecerlo.
Qué comprobamos antes de dar la instalación por terminada
- Antes de ocultar los conductos: montaje, aislamiento, uniones y pruebas correspondientes. Revisamos también los accesos, los cruces y los encuentros con focos, cortinas y carpinterías.
- Con el equipo en marcha: reparto de aire ajustado, corrientes molestas, ruido, vibraciones y funcionamiento del desagüe. Encenderlo y notar aire frío no basta para comprobar toda la instalación.
- Con la vivienda en condiciones de uso: retorno previsto para las puertas cerradas, controles accesibles y rejillas libres de obstáculos.
- Para su mantenimiento: acceso a filtros y componentes, instrucciones de uso y documentación que corresponda. Las revisiones y operaciones especializadas se realizan por personal habilitado según la instalación.
En nuestras reformas integrales de viviendas en Madrid, el proyecto está incluido en el presupuesto general de la reforma que ejecutamos. La climatización se define con sus conductos, aislamiento, rejillas, controles, registros y remates. El presupuesto cerrado exige proyecto técnico, alcance definido y mediciones completas.
Si para instalar conductos hay que bajar demasiado el techo, no encontramos sitio autorizado para la unidad exterior o el mantenimiento queda mal resuelto, lo explicamos y estudiamos otra opción. La elección debe permitirte utilizar bien la casa y conservar una instalación accesible cuando lleve años funcionando.
¿Estás preparando una reforma integral y quieres revisar la climatización?
Cuéntanos cómo es tu vivienda en Madrid, qué instalación tiene y qué te gustaría mejorar. Valoraremos el alcance, tus necesidades y los plazos para comprobar si el proyecto encaja con nosotros y su posible incorporación a nuestra lista de espera.
Solicitar consulta privadaPreguntas frecuentes sobre aire acondicionado por conductos
¿Cuánto techo hay que bajar para instalar aire acondicionado por conductos?
Depende del equipo, los conductos con su aislamiento y los cruces con vigas e instalaciones. No hay una medida válida para todos los pisos. Hay que comprobar también la altura libre que quedará en cada zona; una máquina de poca altura no determina por sí sola la bajada completa.
¿El aire por conductos es silencioso?
Puede resultar discreto, pero depende de la instalación completa. Importan la ubicación y los apoyos del equipo, el recorrido de los conductos, las rejillas y el ajuste del aire. Una ficha con poco ruido no garantiza el mismo resultado dentro de tu dormitorio.
¿Puedo poner una temperatura diferente en cada habitación?
Puede plantearse con una zonificación compatible y bien diseñada. Necesita controles y elementos que regulen el reparto, además de respetar el funcionamiento del equipo cuando solo se utiliza una zona. No se consigue simplemente añadiendo termostatos o cerrando salidas.
¿La instalación puede servir también para calefacción?
Sí, si el equipo permite producir calor y está dimensionado para ello. Los conductos solo indican cómo se distribuye el aire. Si mantienes calefacción central, hay que valorar cómo convivirán ambos sistemas y qué gastos comunitarios seguirán correspondiéndote; instalar otro equipo no elimina automáticamente esas obligaciones.
¿El aire acondicionado por conductos ventila la vivienda?
No necesariamente. Una instalación que recircula el aire interior no introduce por ello aire de la calle. La ventilación debe resolverse específicamente, aunque sus conductos y equipos puedan compartir zonas de paso con la climatización si el proyecto lo permite.
¿Qué debe incluir el presupuesto de climatización dentro de la reforma?
Debe definir equipos, conductos, aislamiento, impulsión, retorno, controles, conexiones, desagües, accesos, pruebas y los trabajos de techo y remate que correspondan. El presupuesto cerrado se apoya en proyecto técnico, alcance definido y mediciones completas, no solo en el precio de la máquina.


