Ventanas · Confort · Reforma integral
Qué ventanas elegir en una reforma integral de vivienda
Cuando vas a cambiar las ventanas, es fácil empezar comparando PVC y aluminio. La duda tiene sentido, aunque para aconsejarte necesitamos conocer algo más: a qué da cada habitación, cuándo recibe el sol y qué te molesta de las ventanas que tienes.
Puede que notes frío al sentarte junto al cristal o que el ruido de la calle te despierte por la mañana. Saberlo nos ayuda a decidir dónde conviene mejorar el aislamiento térmico y acústico y dónde hace falta controlar la entrada de sol sin perder demasiada luz.
Con esa información elegimos el vidrio, el marco y la forma de apertura. Y revisamos cómo se colocará la ventana, incluido el cajón de persiana y la unión con la pared. Son detalles que conviene resolver durante la reforma para que la mejora que buscas se note después en el uso de la vivienda.
Dos habitaciones del mismo piso pueden necesitar ventanas diferentes
La exposición al sol, el ruido exterior y la forma de utilizar cada estancia cambian lo que conviene pedir al cerramiento. Estos son algunos casos que debemos distinguir.
Un salón que recibe el sol de la tarde
Revisamos cuánto vidrio hay, durante qué horas recibe sol y qué sombras tiene. El control solar se estudia junto con la protección exterior que sea viable, procurando conservar la luz que necesita la estancia.
Un dormitorio hacia una calle con tráfico
Importa el aislamiento acústico de la ventana completa. También comprobamos juntas, cajón de persiana y encuentro con la pared: mejorar el vidrio puede servir de poco si el sonido sigue entrando por otro punto del hueco.
Una habitación fría y con poca luz
Puede interesar reducir las pérdidas de calor conservando la entrada de luz. No elegiríamos un control solar intenso por rutina. Revisamos también la pared y sus encuentros, porque una ventana nueva no corrige toda la fachada.
Una salida a terraza que se utiliza a diario
Hay que poder abrir las hojas y pasar con comodidad. Comprobamos su peso, el espacio disponible y el desnivel con el exterior. Si se plantea reducir el umbral, también debe quedar resuelta la evacuación del agua.
Antes de comparar modelos
La orientación ayuda, pero necesitamos comprobar el hueco real
Dos pisos con la misma orientación pueden recibir cantidades de sol muy distintas. La planta, un edificio de enfrente, una terraza cubierta o la profundidad del hueco cambian la exposición. Por eso no basta con saber hacia dónde mira la fachada.
También necesitamos entender cómo vas a utilizar la vivienda después de la reforma. La posición de la cama, una mesa de trabajo junto al vidrio o un mueble que dificulta abrir la hoja pueden cambiar la decisión.
En nuestra guía para reformar una casa en Madrid situamos las ventanas dentro del proyecto completo. Aquí desarrollamos qué prestaciones conviene comparar y cómo llevar esa elección a la obra.

Vidrio · Marco · Apertura
El vidrio y el marco deben elegirse juntos para que la ventana aísle bien
Dos ventanas pueden parecer iguales y comportarse de forma muy distinta. Al compararlas, queremos saber si ayudarán a mantener una temperatura agradable, cuánto ruido dejarán pasar y cómo cambiará la luz de la habitación. Para responder, hay que valorar la ventana completa, incluido su cierre y cómo se une a la pared.
Conservar mejor la temperatura de casa
Una ventana puede estar cerrada, sin corrientes de aire, y aun así dejar escapar mucho calor. El vidrio y el marco deben ayudar a reducir esa pérdida. En invierno, esto puede hacer más agradable sentarse cerca de la ventana y reducir el trabajo de la calefacción.
Frenar el calor del sol sin perder demasiada luz
Un vidrio que aísla bien del frío no tiene por qué proteger igual del sol. Cuando la estancia se recalienta, podemos elegir un vidrio que reduzca parte del calor que entra, comprobando también cuánta luz deja pasar.
Nos interesa que puedas utilizar el salón con comodidad, pero sin oscurecerlo innecesariamente. Además, el sol que molesta en verano puede resultar útil en invierno.
Cerrar bien frente al aire y la lluvia
Si con la ventana cerrada notas una corriente, hay que comprobar por dónde entra. Puede fallar el cierre, alguna junta o la unión con la pared. También revisamos que la ventana sea adecuada para el viento y la lluvia que recibe esa fachada: son comprobaciones distintas.
Reducir el ruido que llega de la calle
El vidrio puede ayudar a atenuar el tráfico, pero necesita un marco y un cierre que acompañen esa mejora. Si el sonido entra por el cajón de persiana o por una junta mal resuelta, cambiar solo el cristal puede quedarse corto.
La mejora dentro de la habitación depende del conjunto. Por eso, un resultado de laboratorio no debe presentarse como una promesa de silencio en tu casa.
PVC, aluminio o madera: el material es una parte de la elección
Hay buenas soluciones en los tres materiales. Para elegir, miramos cuánto ocupa el marco, qué tamaño tendrá cada hoja, cómo cierra y qué mantenimiento necesitará.
En aluminio, comprobamos que el marco incorpore una separación aislante entre la parte exterior y la interior, para limitar la transmisión de calor. En PVC, que el perfil sea más grueso o tenga más divisiones interiores no demuestra por sí solo que toda la ventana vaya a aislar mejor.
Un marco más fino puede dejar más superficie de vidrio. Lo valoramos junto con su capacidad para sostener las hojas y mantener un buen cierre, especialmente cuando son grandes.
La apertura debe resultar cómoda con la casa amueblada
- Si abre hacia dentro, necesita espacio para que la hoja no choque con muebles, cortinas o el grifo de la cocina. Algunas permiten además entreabrir la parte superior para ventilar; en esa posición dejan pasar más ruido que cuando están cerradas.
- Si es corredera, no ocupa ese espacio al abrir. Hay sistemas de cierre muy distintos, por lo que no conviene dar por hecho que todas aíslan igual. También importa que puedas mover la hoja sin esfuerzo.
- Si es un paño fijo, aporta luz y vistas, pero no se abre. Debemos prever cómo se ventilará la estancia y cómo se limpiará el vidrio por fuera con seguridad.
Al definir las ventanas dentro de la reforma, te explicamos qué aporta la opción propuesta y qué limitaciones tiene. Comprobar los datos del fabricante y su adecuación a la vivienda forma parte de nuestro trabajo. Si lo que te preocupa es el ruido de los vecinos, conviene estudiar otras vías de transmisión, como explicamos en la guía de aislamiento acústico en una reforma integral.
Documentación de referencia: guía de ventanas y acristalamientos de IDAE y guía de acústica de ASEFAVE.
La colocación durante la reforma
Una buena ventana también necesita una buena instalación
Puedes elegir una ventana que aísle muy bien y seguir notando corrientes si queda mal unida a la pared. Durante la reforma revisamos esa unión antes de taparla con los acabados.
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Que quede bien sujeta
Revisamos la pared y el marco antiguo antes de decidir qué conservar. La nueva ventana necesita apoyos y fijaciones adecuados a su peso; la espuma de relleno no los sustituye.
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Que no queden rendijas alrededor
El espacio entre el marco y la pared debe aislarse y sellarse frente al aire y la lluvia. Cubrirlo con una moldura puede dejarlo bonito, pero no corrige una unión mal resuelta.
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Que la persiana y la salida del agua funcionen
Si hay persiana, revisamos también su cajón. Por fuera, comprobamos que el agua pueda salir y que los remates no tapen los desagües de la ventana.
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Que se revise antes de tapar
Comprobamos las uniones y que las hojas abran y cierren sin rozar. Fotografiar lo que quedará oculto permite conservar un registro de la colocación.
Referencia: Guía de instalación de ventanas de ASEFAVE.
Cambiar las ventanas dentro de una reforma integral: dos ejemplos en Madrid
Las ventanas se eligen junto con la distribución, la calefacción y las paredes que dan al exterior. Estas dos viviendas permiten explicar cómo se relacionan esas decisiones.

Jorge Juan · Barrio de Salamanca
Renovar las ventanas al cambiar la distribución
En esta vivienda de 200 m² sustituimos las ventanas y renovamos las instalaciones. El proyecto reunió salón, comedor y cocina en una zona de más de 70 m².
Al reformar así una casa, conviene decidir dónde irán los muebles y los radiadores antes de encargar las ventanas. Necesitas poder abrirlas, acercarte a ellas y colocar estores o cortinas sin que unos elementos estorben a otros.

Plaza de los Reyes Magos · Retiro
Mejorar las ventanas y revisar también la pared
En este piso de unos 140 m² renovamos las ventanas exteriores y mejoramos el aislamiento de la fachada actuando desde su cámara interior, el espacio que queda dentro del muro.
Cambiar las ventanas puede reducir las pérdidas de calor, pero la pared sigue influyendo. Si también necesita mejorar su aislamiento, conviene estudiarlo durante la reforma, antes de terminar y pintar. La solución dependerá de cómo esté construida esa fachada.
Antes de encargar las ventanas, comprueba qué incluye el presupuesto
Dos presupuestos pueden parecer similares y estar ofreciendo cosas distintas. Uno puede incluir la retirada de las ventanas antiguas y la reparación de la pared; otro, dejar esos trabajos aparte. Conviene aclararlo antes de elegir.
- Cómo será cada ventana. Sus medidas, qué partes se abren, hacia dónde y con qué acabado. Así puedes comprobar si encaja con los muebles, las cortinas y el uso de la habitación.
- Qué vidrio y qué marco se van a instalar. Deben quedar identificados, junto con su capacidad para aislar del frío y del ruido, controlar el sol y proteger frente al aire y la lluvia. Nosotros comprobamos los datos técnicos y te explicamos qué aporta la solución elegida.
- Qué ocurre con la persiana y la ventilación. Si hay persiana, hay que indicar si se conserva o se sustituye, qué se hará con el cajón y cómo se accionará. También debe estar prevista la renovación del aire de la vivienda.
- Qué trabajos de obra están incluidos. Retirar lo antiguo, preparar la pared, colocar y sellar la ventana, reparar los bordes, pintar y retirar los residuos. Todo debe figurar en el presupuesto de la reforma, aunque se reparta entre distintas partidas.
En una reforma integral definimos estas decisiones junto con la distribución, las instalaciones y los acabados. El presupuesto cerrado exige proyecto técnico, alcance definido y mediciones completas. Las ventanas forman parte de esa definición previa.
¿Vas a reformar tu vivienda en Madrid y quieres mejorar su aislamiento?
Si estás preparando una reforma integral de vivienda, podemos estudiar las ventanas junto con la distribución, el aislamiento y las instalaciones. En Arquitectos Madrid 2.0 desarrollamos el proyecto y ejecutamos la obra con constructora propia.
Cuéntanos qué vivienda quieres reformar, qué necesitas mejorar y qué plazos estás valorando. Seleccionamos los proyectos que asumimos: la consulta nos permite evaluar si tu reforma encaja con nuestra forma de trabajar y si podemos incorporarla a nuestra lista de espera.
Solicitar consulta privadaPreguntas frecuentes sobre ventanas en una reforma integral
¿Hay que cambiar todas las ventanas durante la reforma?
No necesariamente. Si están en buen estado, cierran bien y responden a lo que necesita la vivienda, puede tener sentido conservarlas. Revisamos cada una, porque un dormitorio a la calle puede necesitar una mejora que no hace falta en otra habitación. Las que deban sustituirse conviene coordinarlas con la obra para terminar después las paredes y la pintura.
¿El triple vidrio es siempre mejor que el doble?
No en todos los aspectos. Puede mejorar el aislamiento frente al frío, pero también pesa más y necesita un marco adecuado. Para reducir el ruido importan los espesores y la combinación de los vidrios, no solo cuántos hay. Elegimos el conjunto según la habitación y la mejora que buscamos.
¿Se puede colocar la ventana nueva sobre el marco antiguo?
En algunos casos, sí, pero antes hay que comprobar que el marco esté bien conservado, firme y sea compatible con la ventana nueva. Mantenerlo puede reducir la superficie de vidrio y dejar menos luz. Durante una reforma integral valoramos también retirarlo: la decisión depende de su estado y de cómo podamos resolver la unión con la pared.
¿Cambiar las ventanas elimina la condensación?
Puede ayudar, pero no basta para asegurar que desaparezca. Si se forman gotas en la cara interior del cristal, hay que revisar la humedad de la casa, la temperatura de esa superficie y la ventilación. También comprobamos si hay zonas de la pared que se enfrían especialmente. Primero localizamos la causa; después decidimos qué hay que corregir.
¿Puedo cambiar el color de las ventanas o el reparto de sus hojas?
No conviene darlo por hecho. Las ventanas forman parte de la imagen exterior del edificio. Antes de encargarlas revisamos las condiciones de la fachada, los acuerdos de la comunidad y si la finca tiene algún tipo de protección. Con esa información comprobamos qué cambios son posibles y qué permisos necesita la intervención.
¿En qué momento de la reforma se encargan las ventanas?
Cuando se han elegido el vidrio, el marco y la apertura, se ha definido cómo se colocarán y se han confirmado las medidas para fabricarlas. Ese trabajo empieza durante el proyecto y el pedido se coordina con el plazo del fabricante y el calendario de obra. Medir pronto ayuda a planificar; fabricar exige tener las decisiones cerradas.


