
Hace poco que nos pidieron desde el portal de pisos.com, nuestra opinión como expertos sobre las ventajas e inconvenientes de vivir en una buhardilla. En nuestros años de profesión hemos realizado muchos trabajos de construcción, reformas y decoración de buhardillas, un tipo de espacio muy agradecido y que se presta a la ensoñación, tal y como escribía Gaston Bachelar en su libro «la poética del espacio».
Compartimos nuestras reflexiones sobre este tipo de espacios y esperamos os puedan servir de utilidad para todos aquellos que estéis pensando en la posibilidad de vivir en ellos.
¿Qué tamaño debería tener la buhardilla para tener una vida cómoda?
Cuando nos planteamos vivir en una buhardilla y qué superficie mínima vamos a necesitar para poder tener una vida cómoda, debemos tener muy en cuenta cómo vamos a emplear las horas del día en la misma, distinguir entre la vida diurna y la nocturna, si vamos a trabajar también en casa y queremos utilizar la misma como nuestra pequeña oficina. En este caso seguramente vamos a necesitar una superficie mínima de unos 45 metros cuadrados, para poder separar cómodamente las diferentes actividades que vamos a realizar en nuestro hogar. Ahora cuanto más metros dispongamos más cómodos nos encontraremos y más agradable será nuestra vida bajo nuestros techos abuhardillados, lo ideal sería poder disponer de una buhardilla de unos 80 metros cuadrados en adelante. Siempre en una configuración del espacio proporcionada, porque no debemos olvidar que el exceso de espacio nos asfixia mucho más que su escasez.
¿Cuál debería ser la altura máxima en la parte más alta de la casa? ¿Y la más baja?
La altura mínima habitable para una buhardilla sería 1,50 metros, con alturas inferiores sólo podríamos emplear el espacio como almacenaje, que también son metros que aprovecharemos. Por otro lado, en cuanto a la altura máxima, cuanto más mejor y más sensación de comodidad encontraremos, lo habitual es encontrarnos una altura máxima de 3,00 metros en las buhardillas más comunes, sin embargo lo ideal sería poder llegar a una altura de cumbrera de unos 5,00 metros, con esto podremos aprovechar una mayor entrada de luz hacía los espacios interiores y dispondremos de una mayor ventaja a la hora de plantearnos la decoración de nuestra buhardilla.

¿Con qué tipo de aislamiento deben contar las buhardillas para que les afecten lo menos posible las inclemencias del tiempo?
Debemos recordar que la cubierta de una vivienda es la parte más expuesta a las inclemencias del tiempo por lo que el aislamiento térmico es clave a la hora de vivir bajo el tejado de nuestra buhardilla. Aquí es importante que debemos considerar el aislamiento como un conjunto de capas de materiales que nos deben proteger del frío invernal y del calor de la etapa estival. No es lo mismo un tejado abuhardillado conformado por una estructura de cerchas de madera o metálicas y un forjado ligero sobre el que se asientan directamente las tejas cerámicas sobre los rastreles, que un tejado cuya estructura está realizada en hormigón, que de por sí es un material con una gran densidad y que nos va a proteger aún más de las inclemencias del tiempo.
La estructura ideal serían una cubierta con estructura de hormigón armado, con una cámara de ventilación que permita la circulación del aire entre la estructura y el material de cubrición y por debajo un buen aislamiento térmico de alta densidad que nos hará disfrutar de nuestro hogar, permitiéndonos también ahorrar muchísimo en nuestro consumo energético. Esta misma operación se debe realizar también en el resto de muros que conformen el cerramiento de nuestra buhardilla.

¿Qué ventajas y desventajas arquitectónicas tienen las buhardillas al utilizarlas como vivienda?
Una buhardilla bien iluminada es un espacio que protege al soñador y nos traslada a un mundo de de confort como ningún otro lugar de la casa podrá hacer, el placer de dormir mirando a las estrellas a través de sus ventanas cenitales, o simplemente cobijarnos bajo el encanto del olor de sus vigas de madera, son auténticos placeres para los sentidos.
Las ventajas del lenguaje arquitectónico de vivir en este tipo de espacios son amplias, si bien debemos considerar este tipo de espacios como espacios en su mayor parte diáfanos. Si queremos compartimentarlos, crear habitaciones, pensar en la vida en este tipo de espacios de una familia con hijos, ya nos crea muchas más dudas sobre sus ventajas iníciales y comienzan algunos de los mayores inconvenientes.
Como explicaba la buhardilla debe ser un espacio de ensoñación que nace del lado derecho de nuestro cerebro, en donde la creatividad y las emociones nos inundan, abandonando la más estricta racionalidad.




