Caso real · Rehabilitación integral · Madrid
De edificio de viviendas a casa unifamiliar organizada alrededor de un gran patio
Este proyecto transforma un antiguo edificio residencial de 360 m² construidos sobre una parcela de 390 m² en una única vivienda unifamiliar con taller, garaje y un gran espacio exterior interior. La intervención combina reforma integral de vivienda en Madrid , rehabilitación arquitectónica e interiorismo bajo una misma estrategia.
El proyecto no consistía en reformar habitaciones: había que cambiar la forma de habitar todo el edificio y convertir el patio en el centro de la casa.
Vivienda terminada · Madrid
- Superficie
- 360 m² construidos
- Parcela
- 390 m²
- Tipología
- Vivienda unifamiliar
- Intervención
- Rehabilitación integral
- Año
- Duración de obra
- 10 meses
La intervención forma parte de nuestra experiencia en reformas integrales de chalets y viviendas unifamiliares en Madrid y en proyectos de reforma de vivienda , donde arquitectura, estructura, instalaciones, interiorismo, parcela y ejecución se coordinan desde el proyecto hasta la obra terminada.
La transformación en una mirada
La operación no consistía en reformar estancias, sino en convertir varios espacios residenciales en una sola casa
El edificio existente respondía a una organización de viviendas independientes que ya no tenía sentido para sus nuevos propietarios. La rehabilitación debía resolver estructura, distribución, instalaciones y envolvente, pero sobre todo debía construir una nueva forma de habitar: una vivienda unifamiliar de 360 m² conectada con su parcela y organizada alrededor de un gran patio interior.
Resultado construido · 2022
De un edificio compartimentado a una vivienda unifamiliar con una estructura doméstica completamente nueva.
El proyecto parte de un inmueble formado por diferentes ámbitos residenciales y lo reorganiza como una única casa. Eso obliga a reconsiderar desde cero accesos, privacidad, comunicaciones entre plantas, zonas comunes, dormitorios, taller, garaje y espacios exteriores.
La nueva distribución utiliza el patio como referencia central. Salón, cocina, galerías y recorridos se orientan hacia él mediante grandes huecos y carpinterías acristaladas, haciendo que el espacio exterior participe de la vivienda durante todo el recorrido.
De varias unidades a una vivienda
La antigua organización fragmentada se sustituye por un programa doméstico único, con relaciones claras entre vida común, descanso, trabajo, garaje y exterior.
De patio residual a centro de la casa
El espacio exterior deja de ser el vacío que queda entre construcciones y pasa a ordenar vistas, recorridos, iluminación natural y estancias principales.
De habitaciones cerradas a grandes zonas comunes
Salón y cocina se reúnen en una estancia de gran escala vinculada al patio, permitiendo una forma de vida mucho más abierta y flexible.
De rehabilitación técnica a nueva arquitectura
Estructura, humedades, cubierta, instalaciones y cerramientos se resuelven junto con la nueva distribución, no como actuaciones independientes.
- Antes
- Edificio residencial fragmentado
- Después
- Una única vivienda unifamiliar
- Nueva centralidad
- Patio interior y espacios exteriores
- Programa
- Vivienda · Taller · Garaje · Patio
El cambio de distribución fue consecuencia de una decisión mayor: entender todo el edificio como una vivienda
Este tipo de intervención exige trabajar simultáneamente rehabilitación, nueva distribución y relación con la parcela. Es el mismo enfoque con el que abordamos las reformas integrales de viviendas unifamiliares en Madrid : estructura, instalaciones, interior, exterior y forma de habitar deben pertenecer a un único proyecto.
La vivienda terminada
El resultado se entiende recorriendo la casa desde el patio hasta sus espacios más privados
La rehabilitación construye una vivienda muy personal, pero detrás de sus materiales y colores existe una organización arquitectónica clara: patio, salón, cocina, galerías, comedor, dormitorios y baños forman parte de una misma secuencia doméstica.
Rehabilitación terminada · Madrid
01 / 14
El patio funciona como una auténtica estancia exterior
La nueva arquitectura abre la vivienda hacia el espacio central mediante grandes superficies acristaladas y convierte la terraza en una prolongación cotidiana de las zonas interiores.
Estado previo, diagnóstico y proyecto
Antes de transformar el edificio había que entender qué podía conservarse, qué debía rehabilitarse y cómo reorganizarlo
La intervención partió de una construcción existente con dos plantas, múltiples estancias independientes y un gran vacío de parcela. El proyecto debía resolver simultáneamente la nueva vivienda unifamiliar y las condiciones constructivas de un edificio que presentaba problemas de humedad, estructura, cubierta y medianeras.
La rehabilitación empezó con el edificio existente, no con una distribución dibujada sobre una página en blanco.
La planta original estaba formada por numerosos recintos independientes distribuidos entre planta baja y primera. La nueva casa debía reutilizar esa estructura y, al mismo tiempo, modificar por completo las relaciones entre estancias, circulaciones y patio.
Por eso el trabajo previo combinó levantamiento, análisis constructivo y definición de un nuevo programa: vivienda, salón-cocina, dormitorios, taller, garaje, espacios auxiliares y un patio convertido en la nueva referencia central.
Rehabilitar exigía resolver primero las patologías del edificio existente
El diagnóstico documentó problemas constructivos que condicionaban directamente el proyecto. La nueva distribución solo tenía sentido si estructura, humedad, cubierta, medianeras y evacuación de agua quedaban incorporadas a una estrategia de rehabilitación completa.
El estado del edificio determinó parte de las decisiones posteriores
- Estructura existente: muros de carga, pilares y vigas debían analizarse y reforzarse donde fuera necesario.
- Humedad: se documentaron problemas de capilaridad que afectaban a elementos de planta baja y medianeras.
- Cubierta: su estado debía revisarse como parte de la rehabilitación general del edificio.
- Medianeras: el deterioro existente exigía incorporar su reparación al alcance de la intervención.
- Agua y saneamiento: evacuación de pluviales e instalaciones existentes formaban parte del diagnóstico previo.
El proyecto reformado cambia la lógica completa de la planta baja
La nueva distribución concentra la vida doméstica en torno al patio. Salón y cocina forman una estancia de gran escala, el taller adquiere autonomía, el garaje queda claramente independiente y las nuevas aperturas convierten el espacio exterior en parte activa de la vivienda.
- Salón + cocina
- 53,41 m² Gran estancia común abierta hacia el patio
- Taller
- 38,51 m² Área de trabajo vinculada al espacio exterior
- Garaje
- 33,56 m² Aparcamiento independiente de la vivienda
- Patio
- 131,10 m² Espacio exterior central de la planta baja
Rehabilitar un edificio para convertirlo en vivienda exige proyectar lo nuevo a partir de las condiciones reales de lo existente
Este caso muestra por qué un proyecto de reforma de vivienda debe preceder a la obra cuando intervienen estructura, humedades, instalaciones y cambios importantes de distribución. En una rehabilitación integral de vivienda unifamiliar , arquitectura, construcción, parcela y espacios exteriores no pueden resolverse como capítulos independientes.
Decisiones arquitectónicas
Cuatro decisiones permitieron que un edificio fragmentado empezara a funcionar como una única vivienda
La rehabilitación no se resolvió acumulando actuaciones independientes. La nueva casa surge de relacionar tipología, patio, grandes espacios comunes y circulaciones dentro de una misma estrategia capaz de aprovechar la construcción existente y cambiar completamente su forma de uso.
La casa debía leerse como un conjunto antes de decidir cada una de sus estancias.
Transformar un edificio residencial en una vivienda unifamiliar exigía cambiar su jerarquía. El proyecto debía definir qué espacios asumirían la vida común, cómo se separarían trabajo y aparcamiento, dónde quedaría la privacidad y qué papel tendría el gran espacio libre de parcela.
La respuesta fue utilizar el patio como nueva referencia del conjunto. A partir de él se organizan salón, cocina, galerías, taller y recorridos, mientras las zonas privadas conservan la autonomía necesaria en las plantas superiores.
-
01
Convertir varias unidades residenciales en una sola vivienda
El nuevo programa elimina la lógica de pequeñas unidades independientes y construye una estructura doméstica única, con zonas comunes, dormitorios, taller, garaje y espacios exteriores vinculados entre sí.
-
02
Hacer del patio el centro arquitectónico de la casa
Los 131,10 m² de patio dejan de funcionar como superficie residual entre construcciones y pasan a ordenar iluminación natural, vistas, recorridos, ventilación y relación entre diferentes partes de la vivienda.
-
03
Crear una gran estancia de salón y cocina abierta al exterior
Los 53,41 m² de salón-cocina sustituyen la antigua sucesión de habitaciones por una zona común de gran escala, conectada directamente con el patio mediante amplias superficies acristaladas.
-
04
Convertir las circulaciones en espacios vinculados a la luz
Las galerías superiores se abren hacia el patio para que desplazarse entre estancias no signifique atravesar pasillos interiores desconectados, sino recorrer permanentemente la arquitectura central de la vivienda.
El patio amplía la vivienda sin ser espacio construido
Las grandes cristaleras permiten que salón, cocina, comedor y galerías incorporen visualmente el espacio exterior y reciban profundidad, luz y vistas.
El taller se integra en el conjunto sin perder autonomía
Sus 38,51 m² forman parte del programa de la propiedad y mantienen relación con el patio, pero disponen de una posición diferenciada respecto a las áreas domésticas principales.
El garaje se independiza de la vida cotidiana
Los 33,56 m² destinados a aparcamiento se resuelven como una pieza autónoma para evitar que el funcionamiento del vehículo condicione los espacios principales de la casa.
La nueva arquitectura se puede leer como una secuencia muy sencilla
Aunque la intervención es constructivamente compleja, la organización final resulta fácil de entender. Esa claridad es una parte importante del proyecto: cada espacio conoce su función y su relación con los demás.
Este criterio resume también nuestra forma de abordar las reformas integrales de viviendas unifamiliares en Madrid : distribución, arquitectura interior, circulaciones y espacios exteriores deben formar parte de una misma decisión. El proyecto de reforma de vivienda es la herramienta que permite coordinar esas relaciones antes de trasladarlas a obra.
Pieza protagonista del proyecto
Un patio de 131 m² convierte el exterior en el verdadero centro de la vivienda
El gran vacío interior de la parcela podía haber seguido funcionando como un espacio residual entre diferentes cuerpos construidos. El proyecto hace exactamente lo contrario: lo convierte en la referencia común de una vivienda de 360 m² y utiliza luz, vistas, terrazas y grandes superficies acristaladas para relacionar las distintas partes de la casa.
El patio deja de ser lo que queda entre edificios y pasa a explicar cómo funciona la casa.
Desde la planta baja, salón y cocina se abren hacia él y prolongan visualmente sus más de 53 m² de zona común. Desde la planta superior, las galerías mantienen una relación continua con el vacío mediante grandes ventanales.
De esta manera, desplazarse por la vivienda significa mantener siempre una referencia a la luz y al exterior. El patio no pertenece únicamente a una estancia: pertenece a la casa completa.
Llevar luz al interior
Las fachadas interiores y los grandes huecos permiten que la luz del patio acompañe zonas comunes, galerías y recorridos que antes funcionaban de forma mucho más cerrada.
Conectar visualmente las plantas
La gran galería acristalada hace visible la relación entre niveles y convierte el patio en la referencia espacial común de planta baja y planta superior.
Ampliar las zonas comunes
Salón y cocina no terminan en la línea de fachada. Las vistas y las terrazas prolongan su profundidad y permiten utilizar el exterior como una estancia más durante buena parte del año.
Ordenar diferentes cuerpos construidos
Vivienda, taller, galerías y espacios auxiliares encuentran en el patio un elemento común que evita que el conjunto se perciba como una suma de edificaciones independientes.
La verdadera ampliación de la vivienda se produce en la relación entre los 360 m² construidos y la parcela de 390 m²
La rehabilitación no podía valorarse únicamente por la superficie interior. El potencial de esta casa estaba también en recuperar la parcela y hacer que el exterior participara de los espacios cotidianos.
Por eso arquitectura interior, cerramientos, galerías y patio se proyectaron como un conjunto. Las nuevas superficies acristaladas hacen visible esa relación y permiten que el exterior tenga presencia desde distintas posiciones de la vivienda.
En una vivienda unifamiliar, el proyecto no termina donde acaba la superficie construida
Este caso muestra por qué en las reformas integrales de viviendas unifamiliares en Madrid trabajamos conjuntamente distribución, fachadas, terrazas, recorridos y parcela. El exterior debe ampliar la forma de vivir la casa y no funcionar como una superficie independiente de la arquitectura interior.
Arquitectura interior e interiorismo
Una vivienda deliberadamente personal, diseñada para sus propietarios y no para seguir un catálogo
La rehabilitación define la estructura y los espacios de la nueva casa; el interiorismo termina de construir su identidad. Maderas muy texturadas, superficies negras, rojos intensos, mosaicos, arte y piezas seleccionadas conviven dentro de una arquitectura suficientemente clara como para admitir una materialidad con mucha personalidad.
Interiorismo integrado · Vivienda terminada
Una casa con personalidad no necesita acumular recursos; necesita que cada decisión tenga un lugar.
Los propietarios querían una vivienda alejada de interiores neutros o soluciones estandarizadas. El proyecto acepta esa condición desde el principio y utiliza materiales, color, iluminación, arte y mobiliario como parte de la experiencia de cada estancia.
Esa libertad funciona porque debajo existe una arquitectura ordenada: recorridos claros, grandes espacios, almacenamiento, zonas de trabajo definidas y una relación constante con el patio.
Madera con presencia
La cocina utiliza frentes y piezas de madera de textura intensa para aportar calidez y construir una identidad deliberadamente doméstica.
Negro para ordenar el conjunto
Isla, griferías, luminarias, carpinterías y diferentes detalles oscuros introducen contraste y relacionan elementos repartidos por la vivienda.
Rojo como identidad
Sofás, cabeceros, mobiliario, electrodomésticos y piezas concretas utilizan el color como parte reconocible del lenguaje personal de la casa.
Arte integrado en el recorrido
Cuadros, fotografías y objetos no aparecen únicamente en las estancias principales: acompañan escaleras, galerías y zonas de paso.
El interiorismo funciona porque fue pensado desde la arquitectura y no aplicado después de terminarla
Cocina, baños, iluminación, materiales, mobiliario integrado y color forman parte de la definición completa de la vivienda. Es el criterio que aplicamos en nuestro estudio de interiorismo para viviendas en Madrid : la estética debe avanzar junto con distribución, instalaciones, mediciones y ejecución. En proyectos de esta escala, esa coordinación empieza ya en el proyecto de reforma de vivienda y continúa hasta la obra terminada.
Rehabilitación y ejecución
Diez meses de obra para transformar un edificio existente en una vivienda unifamiliar de 360 m²
La ejecución debía resolver dos proyectos al mismo tiempo: rehabilitar una construcción existente con condicionantes técnicos reales y materializar una vivienda completamente diferente en distribución, instalaciones, cerramientos, relación con el patio e interiorismo.
La complejidad estaba en conservar, reparar y transformar al mismo tiempo.
Una rehabilitación integral no comienza sobre una construcción nueva. Cada demolición permite comprobar el estado real de muros, vigas, pilares, instalaciones y encuentros que hasta ese momento estaban ocultos.
En este caso, además, la intervención modificaba por completo la forma de utilizar el inmueble: donde antes existía una organización residencial fragmentada debía aparecer una única vivienda con grandes zonas comunes, taller, garaje, galerías y patio central.
- Superficie construida
- 360 m² Edificio transformado completamente en vivienda unifamiliar.
- Parcela
- 390 m² Construcción y espacio exterior integrados dentro de una misma intervención.
- Año de intervención
- Proyecto materializado como una rehabilitación integral del inmueble existente.
- Duración de obra
- 10 meses Ejecución completa de rehabilitación, redistribución y acabados.
En rehabilitación, la secuencia de obra debe permitir comprobar antes de cerrar
El edificio existente imponía una lógica distinta a la de una reforma superficial. Demoliciones, estructura, humedad, cubierta, instalaciones, nuevos huecos y acabados debían ejecutarse en un orden que permitiera verificar cada etapa antes de avanzar a la siguiente.
Demolición y comprobación
Retirar elementos existentes permitió comprobar dimensiones, encuentros y condiciones constructivas que no podían verificarse únicamente mediante el levantamiento inicial.
Rehabilitación de lo existente
Estructura, humedad, medianeras y cubierta debían quedar resueltas antes de que la nueva vivienda pudiera avanzar sobre una base constructiva fiable.
Nueva arquitectura interior
Distribución, grandes espacios comunes, galerías, taller y zonas privadas trasladaron al edificio existente una organización doméstica completamente nueva.
Instalaciones y cerramientos
Redes técnicas, iluminación y grandes superficies acristaladas debían coordinarse con la nueva relación entre interior, patio y diferentes plantas.
Acabados e interiorismo
Cocina, baños, materiales, iluminación y elementos interiores completaron una vivienda cuyo carácter debía conservar la precisión del proyecto construido.
Lo existente también forma parte del proyecto
No era suficiente diseñar la vivienda final. Había que entender qué elementos podían conservarse, cuáles necesitaban reparación y qué actuaciones debían realizarse antes de construir la nueva organización.
Por eso el diagnóstico previo de estructura, humedad, cubierta, medianeras y evacuación de agua tenía consecuencias directas en la ejecución.
La obra tenía que construir una tipología diferente
La intervención no pretendía devolver el edificio a su estado inicial. El objetivo era mucho más profundo: convertirlo en una única vivienda unifamiliar conectada con el patio y adaptada a la forma de vivir y trabajar de sus propietarios.
Esa transformación obligaba a coordinar arquitectura, construcción, instalaciones, cerramientos e interiorismo como partes de una misma obra.
El diagnóstico previo reduce incertidumbre
Cuanto mejor se conoce estructura, humedad, instalaciones y envolvente antes de iniciar la intervención, más decisiones pueden anticiparse antes de llegar a obra.
La ejecución debe mantener el criterio del proyecto
Distribución, huecos, instalaciones, materiales y encuentros están relacionados. Modificar una parte sin revisar las demás puede alterar el funcionamiento del conjunto.
Rehabilitar exige pensar más allá del interior
Cubierta, fachadas interiores, parcela, patio, cerramientos y construcción existente condicionan la vivienda tanto como cocina, baños o distribución.
Diez meses después, el edificio no solo estaba renovado: funcionaba como una casa completamente distinta
Ese es el valor principal de esta rehabilitación. La intervención de 2022 consiguió relacionar una construcción existente de 360 m² con su parcela de 390 m² y convertir una organización fragmentada en una vivienda unifamiliar articulada alrededor del patio.
Hoy aplicamos esta misma lógica de definición previa en nuestras reformas integrales de viviendas unifamiliares en Madrid : primero se analiza y proyecta; después se concretan alcance, calidades y mediciones y presupuesto de la reforma integral ; finalmente se coordina la ejecución manteniendo el criterio técnico del proyecto.
Rehabilitar una vivienda existente
Preguntas frecuentes antes de abordar una rehabilitación integral de vivienda unifamiliar
Este caso de 360 m² muestra que rehabilitar un edificio existente exige tomar decisiones diferentes a las de una reforma exclusivamente interior. Estructura, patologías, distribución, instalaciones, parcela y ejecución deben estudiarse como partes de un mismo proyecto.
¿Qué diferencia hay entre una reforma integral y una rehabilitación integral de una vivienda?
Una reforma integral puede modificar distribución, instalaciones, cocina, baños, carpinterías, iluminación y acabados. Hablamos además de rehabilitación cuando el proyecto debe actuar sobre condiciones del edificio existente como estructura, humedades, cubierta, fachadas, medianeras, aislamiento o elementos constructivos deteriorados. En esta vivienda de Madrid coexistieron ambas operaciones: primero había que comprender y rehabilitar la construcción existente y, al mismo tiempo, transformarla en una nueva vivienda unifamiliar.
¿Puede transformarse un edificio con una organización residencial fragmentada en una única vivienda unifamiliar?
Puede ser viable, pero debe analizarse cada inmueble antes de proyectar la transformación. Hay que estudiar configuración existente, estructura, accesos, superficies, instalaciones y condicionantes técnicos y urbanísticos. En este caso, el proyecto permitió sustituir la antigua organización por una única vivienda de 360 m² con salón-cocina, zonas privadas, taller, garaje y un patio que pasó a organizar el conjunto.
¿Qué conviene estudiar antes de empezar una rehabilitación de este tipo?
El punto de partida debe ser el edificio real. Conviene revisar geometría, estructura, humedades, cubierta, cerramientos, medianeras, saneamiento, instalaciones existentes y estado general de la construcción. Esa información permite desarrollar un proyecto de reforma de vivienda que no se limite a dibujar una nueva distribución, sino que incorpore las actuaciones necesarias para poder ejecutarla.
¿Cuánto puede durar la rehabilitación integral de una vivienda unifamiliar?
No existe un plazo único extrapolable a todas las viviendas. Esta intervención de 360 m² se ejecutó en 2022 durante 10 meses. En otros proyectos el plazo dependerá de superficie, estado previo, actuaciones estructurales, complejidad de instalaciones, carpinterías, soluciones a medida y alcance general. Por eso el calendario debe establecerse después de analizar y definir el proyecto concreto.
¿Por qué es importante proyectar también el patio y los espacios exteriores?
Porque en una vivienda unifamiliar la calidad de uso no depende únicamente de los metros construidos. En este caso, el patio de 131,10 m² permitió llevar luz y vistas a las zonas comunes, relacionar las plantas mediante galerías acristaladas y ampliar visualmente la vivienda. En nuestras reformas de viviendas unifamiliares en Madrid estudiamos interior, fachadas, terrazas y parcela como partes relacionadas del mismo proyecto.
¿Cómo se prepara un presupuesto para rehabilitar una vivienda existente?
El presupuesto gana precisión cuando parte de un proyecto suficientemente definido, unas calidades concretas y unas mediciones detalladas. En rehabilitación también es importante identificar previamente las patologías y elementos existentes que puedan afectar al alcance. Nuestro proceso actual avanza desde el análisis y el proyecto hacia las mediciones y presupuesto de reforma integral , evitando valorar únicamente un precio genérico por metro cuadrado.
¿Estás valorando rehabilitar una vivienda unifamiliar o un edificio existente en Madrid?
Cuéntanos el punto de partida, la ubicación y qué quieres conseguir. Podemos estudiar el inmueble desde arquitectura, rehabilitación, distribución e interiorismo para definir el proyecto antes de trasladarlo a mediciones, presupuesto y ejecución.
La información inicial nos permite entender mejor el inmueble y orientar los siguientes pasos. El alcance definitivo de cada intervención se determina después de estudiar las condiciones reales de la vivienda y del proyecto.


