Caso real · Malasaña · Madrid Centro
Cómo conseguir más luz, amplitud y almacenamiento dentro de un piso de solo 50 m²
Andrea había comprado un apartamento de un dormitorio en Malasaña y quería transformarlo por completo. El proyecto de reforma integral de la vivienda reorganizó sus 50 m² para aprovechar mejor la luz natural, liberar las perspectivas interiores y concentrar gran parte del almacenamiento en carpinterías y mobiliario diseñados específicamente para el espacio.
No añadimos metros cuadrados. Hicimos que cada decisión de distribución, altura, luz y mobiliario trabajara para que los mismos 50 m² se percibieran y funcionaran mejor.
Vivienda terminada · 2023
- Superficie
- 50 m²
- Ubicación
- Malasaña · Madrid Centro
- Tipología
- Apartamento · 1 dormitorio
- Intervención
- Reforma integral
- Año
- Duración de obra
- 5 meses
En una vivienda pequeña, el mobiliario a medida puede convertirse en arquitectura
Cocina, almacenamiento, panelados, puertas y diferentes piezas de mobiliario fueron diseñados específicamente para este apartamento. El proyecto de reforma de vivienda permitió estudiar conjuntamente distribución, carpinterías, iluminación y materiales antes de ejecutarlos, mientras el interiorismo de la vivienda se desarrolló como parte de la propia arquitectura y no como una capa decorativa posterior.
El punto de partida
El problema no era la falta de metros, sino cómo estaban utilizados y cómo se percibían
Andrea había comprado un apartamento de 50 m² que ya contaba con buena entrada de luz y una cocina relacionada con el salón. El potencial estaba ahí. Nuestro trabajo consistía en eliminar fragmentaciones, ordenar los usos y conseguir que distribución, almacenamiento, carpintería e iluminación ayudaran a leer la vivienda como un espacio mucho más continuo.
La reforma no persiguió llenar una vivienda pequeña de soluciones. Hizo lo contrario: reducir el ruido visual, integrar funciones y permitir que la luz y la profundidad interior fueran las verdaderas protagonistas.
Antes de la reforma
No partíamos de cero. Partíamos de una vivienda que necesitaba una estrategia más precisa.
La reforma integral permitió replantear el apartamento completo, renovar instalaciones y acabados y decidir de nuevo qué debía quedar visible, qué convenía integrar y dónde tenía sentido concentrar cada función.
- Luz: había que aprovechar mejor los huecos exteriores existentes.
- Continuidad: reducir interrupciones entre cocina, comedor y salón.
- Almacenamiento: integrar capacidad sin añadir volumen visual.
- Altura: conservar la máxima sensación vertical posible.
- Materialidad: construir un lenguaje común para toda la vivienda.
La nueva vivienda deja que la mirada recorra prácticamente toda su profundidad.
El almacenamiento pasa al perímetro, los frentes blancos reducen su presencia, el pavimento de roble unifica las estancias y la isla queda libre como una pieza funcional alrededor de la que se puede circular.
El resultado es especialmente importante en 50 m²: cada elemento que desaparece visualmente devuelve protagonismo al espacio, a la luz y a las perspectivas interiores.
Vivienda terminada · 2023
Menos fragmentación visual
Los elementos independientes se sustituyen por composiciones continuas que reducen interrupciones y hacen más legible el apartamento.
Más almacenamiento integrado
Armarios, cocina, puertas y mobiliario se incorporan a los paramentos para aumentar capacidad sin saturar visualmente los 50 m².
Un único pavimento
La tarima de roble natural en espiga recorre la vivienda y ayuda a relacionar las diferentes zonas mediante una base material común.
Más protagonismo para la luz
Blanco, cortineros ocultos e iluminación indirecta acompañan la luz natural en lugar de competir con ella.
Mobiliario convertido en arquitectura
Gran parte de la carpintería se diseñó expresamente para la vivienda, haciendo que cada pieza responda a dimensiones y necesidades concretas.
Reformar 50 m² exige decidir con más precisión, no con menos
En superficies pequeñas, unos centímetros de paso, un frente de armario, la profundidad de una isla o la posición de una puerta pueden cambiar de forma importante la manera de utilizar la vivienda. Por eso este caso se desarrolló desde un proyecto de reforma de vivienda en el que distribución, carpintería, iluminación, materiales y mobiliario se definieron como partes de una misma intervención.
La vivienda terminada
Un recorrido por 50 m² donde cada elemento tiene una función espacial
La reforma se entiende mejor recorriendo la vivienda completa. Salón, comedor y cocina comparten una misma secuencia, el almacenamiento se integra en los paramentos y la luz natural atraviesa visualmente un apartamento donde prácticamente ningún elemento se dejó al azar.
Reforma terminada · Malasaña
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La vivienda se percibe como una secuencia continua
Desde el salón se leen simultáneamente el acceso, el almacenamiento, el comedor y la cocina. La continuidad visual permite que los 50 m² funcionen como un conjunto y no como una suma de habitaciones independientes.
Proyecto antes de obra
Antes de fabricar la carpintería, cada centímetro estaba dibujado
En un apartamento de 50 m² no basta con decidir dónde colocar los muebles. La nueva distribución, los recorridos, las puertas integradas, los frentes de almacenamiento, la cocina, el dormitorio y los encuentros con techos e instalaciones se estudiaron conjuntamente antes de comenzar su ejecución.
La personalización del resultado construido nace aquí: primero definimos la arquitectura interior y después fabricamos las piezas necesarias para hacerla posible.
Las visualizaciones anticipaban la relación entre espacio, luz, blanco y madera
Proyecto · vista 01
Proyecto · vista 02
Proyecto · vista 03
Planta reformada
Una gran zona principal concentra la mayor parte de la vivienda
La planta organiza salón, comedor y cocina dentro de una superficie continua de 35,12 m². La isla se sitúa libre en el espacio, mientras almacenamiento, electrodomésticos y buena parte del mobiliario se llevan al perímetro.
Alzados y secciones
La carpintería se proyectó en planta, alzado y sección
Los documentos desarrollan alturas, frentes de almacenamiento, panelados, cabecero, cocina y encuentros con techo e instalaciones. En una vivienda tan compacta, estas decisiones forman parte de la arquitectura y no de una decoración posterior.
- Vivienda
- 50 m² superficie del apartamento
- Salón + comedor + cocina
- 35,12 m² superficie grafiada en proyecto
- Dormitorio
- 7,50 m² superficie grafiada en proyecto
- Baño
- 3,76 m² superficie grafiada en proyecto
Cinco meses de ejecución para una vivienda pequeña, pero diseñada prácticamente al milímetro
La superficie no determina por sí sola la complejidad de una reforma. En este caso, gran parte de los cinco meses de obra estuvieron ligados al nivel de personalización: carpinterías, puertas, panelados, cocina y diferentes piezas de mobiliario tuvieron que definirse, fabricar, montar y ajustar específicamente para esta vivienda.
El proyecto de reforma permitió coordinar esas decisiones antes de la ejecución y comprobar cómo distribución, materiales, iluminación y mobiliario afectaban conjuntamente a unos mismos 50 m².
Decisiones de proyecto
Cinco decisiones para que 50 m² funcionen con mayor amplitud
En un apartamento pequeño, ganar calidad espacial no consiste únicamente en eliminar tabiques. Hay que decidir qué ocupa el centro, qué se lleva al perímetro, qué debe desaparecer visualmente y cómo se relacionan luz, altura, circulación y almacenamiento.
La nueva planta concentra 35,12 m² en la secuencia de salón, comedor y cocina. A partir de esa decisión principal, el resto del proyecto trabaja para mantener ese espacio lo más continuo y despejado posible.
Concentrar la vida diaria en un único espacio
Salón, comedor y cocina se proyectaron como una misma zona de uso y no como tres habitaciones sucesivas. La distribución permite que las actividades cambien, pero la arquitectura siga leyéndose como un único volumen continuo.
Mantener libre el eje longitudinal
Desde la cocina puede recorrerse visualmente gran parte de la vivienda hasta los huecos exteriores del salón. Evitar obstáculos en esa dirección aumenta la percepción de profundidad y permite que la luz natural participe en todo el espacio principal.
Llevar el almacenamiento al perímetro
En lugar de repartir armarios y muebles independientes por la vivienda, gran parte de la capacidad de almacenamiento se concentra en frentes continuos. Puertas, armarios, cocina y panelados pasan a formar parte de los límites del espacio y liberan la zona central.
Conservar toda la altura posible
En 50 m², la dimensión vertical también construye amplitud. La intervención buscó mantener la mayor altura libre posible y resolver iluminación, cortineros, climatización y carpinterías sin convertir el techo en una sucesión innecesaria de planos y elementos.
Utilizar pocos materiales y repetirlos con intención
El blanco reduce la presencia visual de grandes superficies de almacenamiento. El roble natural aparece en el pavimento en espiga, los panelados y distintas piezas de carpintería. Los elementos negros introducen contraste puntual. Esta repetición hace que las diferentes estancias compartan un mismo lenguaje y evita que una vivienda pequeña se fragmente mediante demasiados acabados distintos.
El espacio que no ocupa el mobiliario también forma parte del proyecto
En viviendas de superficie contenida, diseñar bien no significa introducir más elementos, sino conseguir que cada uno resuelva varias necesidades y ocupe exactamente lo necesario. Esta manera de entender el interiorismo de viviendas permitió que arquitectura, almacenamiento y mobiliario a medida se desarrollaran simultáneamente desde el proyecto.
La pieza protagonista
La cocina no ocupa un rincón: organiza una parte esencial de la vivienda
En un apartamento de 50 m², cocina, almacenamiento y circulación no podían resolverse como problemas independientes. Diseñamos un sistema continuo de frentes blancos y carpintería de roble, acompañado por una isla exenta que permite circular a su alrededor y mantiene abierta la relación con comedor y salón.
La cocina tenía que ofrecer capacidad real de trabajo y almacenamiento sin convertirse visualmente en el elemento dominante del espacio principal.
Cocina diseñada a medida
Blanco para integrar volumen; roble para introducir profundidad y escala
Los módulos de almacenamiento llegan prácticamente hasta el techo y se leen como parte del paramento. La madera ranurada aparece únicamente en puntos seleccionados y evita que una gran cantidad de mobiliario convierta la cocina en una composición pesada.
Almacenamiento hasta el techo
La altura se aprovecha para aumentar capacidad sin multiplicar muebles bajos o piezas independientes dentro de la estancia.
Isla libre
Su posición permite trabajar y desplazarse alrededor de ella sin interrumpir la circulación entre cocina, comedor y salón.
Electrodomésticos integrados
Los diferentes elementos se incorporan dentro de una composición continua para reducir cambios de plano y fragmentación visual.
Un mismo lenguaje material
Blanco, roble y pequeños elementos negros conectan la cocina con el resto de la arquitectura interior de la vivienda.
En una vivienda pequeña, una cocina bien proyectada puede liberar espacio en lugar de consumirlo
El objetivo no era hacer una cocina pequeña, sino diseñar una cocina completa dentro de una vivienda de superficie contenida. Concentrar almacenamiento en altura, integrar los frentes y controlar la posición de la isla permitió conservar una circulación clara y mantener abierta la percepción longitudinal del apartamento.
Esta solución se desarrolló conjuntamente con el proyecto de interiorismo de la vivienda , de manera que cocina, carpintería, iluminación y mobiliario respondieran a una misma arquitectura.
Carpintería · materialidad · detalle
La carpintería a medida termina construyendo la arquitectura interior
En esta vivienda no diseñamos primero los espacios y después buscamos muebles que encajaran. Puertas, armarios, panelados, cocina y diferentes piezas de mobiliario se proyectaron específicamente para los 50 m² disponibles, utilizando la carpintería para ordenar funciones y reducir la presencia visual del almacenamiento.
Cuando una vivienda es pequeña, integrar correctamente una puerta o un armario puede ser tan importante para la percepción del espacio como decidir dónde se coloca un tabique.
Carpintería diseñada a medida
La puerta de entrada deja de leerse como una pieza independiente
El acceso se incorpora dentro de un gran plano vertical de roble ranurado. Hoja, marco y panelado comparten lenguaje y permiten que una necesidad funcional muy presente en el salón forme parte de la composición general de la vivienda.
Puertas integradas
Las hojas se incorporan a los mismos planos de carpintería para reducir líneas, marcos y elementos visuales independientes.
Armarios como paramentos
Los grandes frentes blancos llegan hasta la parte superior y se perciben como límites arquitectónicos antes que como muebles añadidos.
Roble como hilo conductor
La madera relaciona pavimento, puertas, panelados y mobiliario, creando continuidad entre zonas con funciones diferentes.
Detalles coordinados
Mecanismos, tiradores, juntas, iluminación y encuentros se estudian dentro de la misma composición para mantener la lectura limpia.
Tarima en espiga, panelados y carpinterías introducen calidez y construyen continuidad entre superficies horizontales y verticales.
Se utiliza en grandes frentes de almacenamiento, paredes y mobiliario para reducir su peso visual y reforzar la luminosidad.
Griferías, mecanismos, tiradores y pequeños elementos introducen contraste puntual sin competir con los dos materiales principales.
Diseñar a medida no significa añadir más. Significa hacer que cada pieza tenga exactamente su lugar.
Una parte importante de los cinco meses de ejecución estuvo relacionada con este nivel de definición y personalización. Las carpinterías y el mobiliario tuvieron que proyectarse, fabricarse, montarse y ajustarse específicamente para una vivienda donde unos pocos centímetros podían modificar una circulación, un almacenamiento o un encuentro entre materiales.
Esta forma de trabajar integra arquitectura e interiorismo de vivienda dentro de un mismo proyecto: la distribución define la carpintería y, a su vez, la carpintería ayuda a construir la distribución.
Dirección · ejecución · seguimiento
Una reforma completamente personalizada, dirigida en Madrid con el propietario fuera de España
Andrea, de nacionalidad italiana, confió en nosotros para transformar su apartamento de Malasaña mientras residía fuera de España. El nivel de personalización exigía algo más que coordinar una obra: había que controlar proyecto, materiales, fabricación a medida, montaje y remates como partes de un único proceso.
Los cinco meses de ejecución estuvieron condicionados menos por los 50 m² de superficie que por la cantidad de elementos diseñados y fabricados específicamente para esta vivienda.
Andrea quería una vivienda exactamente adaptada a su manera de vivir
Había reformado otras viviendas anteriormente y tenía muy claro que este apartamento no debía resolverse mediante soluciones estándar.
El proyecto se desarrolló alrededor de esa personalización: distribución, cocina, panelados, almacenamiento, iluminación, materiales y mobiliario se definieron específicamente para el apartamento.
Proyecto y obra permanecieron conectados durante toda la ejecución
La definición previa permitió anticipar gran parte de las decisiones, pero una reforma en un edificio existente siempre exige comprobar medidas reales, resolver encuentros y adaptar determinadas soluciones durante la obra. La dirección arquitectónica y el seguimiento continuo permitieron mantener la coherencia entre lo proyectado y lo finalmente construido.
Dirección arquitectónica y seguimiento de obra con responsabilidades definidas
Tomás Fernández
Arquitecto. Dirección conjunta del proyecto y de la obra, con especial atención a las decisiones arquitectónicas, materialidad, definición constructiva y control global del resultado.
Silvia Gómez Parra
Dirección conjunta del proyecto y de la obra, coordinación de decisiones de diseño, materiales y desarrollo de las numerosas soluciones personalizadas de la vivienda.
Lorenzo Fernández
Seguimiento de la ejecución durante la obra, coordinación de los trabajos y control de montaje, encuentros y remates conforme avanzaba la intervención.
La calidad del resultado depende tanto del proyecto como de mantener su control durante la obra
En este apartamento, arquitectura, interiorismo, carpintería a medida y ejecución formaban parte de una misma intervención. La coordinación entre proyecto y obra fue especialmente importante porque el propietario se encontraba fuera de España y porque muchas de las piezas que definen el resultado no podían resolverse mediante soluciones estándar. Es el mismo criterio con el que planteamos nuestras reformas integrales de viviendas en Madrid : definir con precisión antes de ejecutar y mantener la dirección arquitectónica durante el proceso.
Preguntas sobre el proyecto
Lo que este piso de 50 m² nos enseña sobre reformar viviendas pequeñas
La superficie condiciona el proyecto, pero no determina por sí sola su complejidad. En este apartamento de Malasaña, distribución, luz, almacenamiento, cocina, carpintería y mobiliario tuvieron que resolverse conjuntamente para conseguir una vivienda compacta sin que se percibiera saturada.
Reformar y aprovechar mejor un piso pequeño en Madrid
¿Cómo se puede aprovechar mejor un piso de 50 m²?
No existe una única solución, pero en superficies reducidas suele ser especialmente importante estudiar conjuntamente distribución, recorridos, almacenamiento y mobiliario. En este piso de Malasaña concentramos salón, comedor y cocina en una gran zona continua, llevamos buena parte del almacenamiento al perímetro y mantuvimos libres las principales perspectivas interiores. El objetivo no era introducir más elementos, sino hacer que cada uno ocupase exactamente lo necesario.
¿Compensa diseñar mobiliario a medida en un piso pequeño?
Depende de la vivienda y del presupuesto, pero puede resultar especialmente útil cuando cada centímetro afecta a circulaciones o capacidad de almacenamiento. En este proyecto diseñamos a medida carpinterías, panelados, puertas, cocina y distintas piezas de mobiliario. Eso permitió aprovechar altura y profundidad, integrar funciones y reducir la cantidad de muebles independientes dentro de los 50 m².
¿Es buena idea abrir la cocina al salón en un apartamento pequeño?
Puede serlo cuando distribución, ventilación, instalaciones y forma de uso lo permiten. En este caso, el proyecto reúne salón, comedor y cocina en una zona de 35,12 m². La cocina se integra en grandes frentes de mobiliario y la isla permanece exenta, de manera que puede circularse a su alrededor sin interrumpir la relación visual entre cocina, comedor y salón.
¿Cuánto puede durar la reforma integral de un piso de 50 m²?
La superficie no permite calcular por sí sola el plazo. Dependen del alcance, estado previo, instalaciones, nivel de definición, materiales y cantidad de elementos fabricados específicamente. Esta reforma de 50 m² duró cinco meses porque se trataba de un diseño muy personalizado, con una parte importante de la carpintería y del mobiliario diseñados, fabricados, montados y ajustados a medida.
¿Qué conviene revisar antes de reformar una vivienda antigua en Malasaña?
Antes de definir la nueva distribución conviene estudiar la vivienda existente y las condiciones reales del edificio: estructura, instalaciones, bajantes, ventilaciones, cerramientos, encuentros constructivos y condicionantes comunitarios que puedan afectar al proyecto. La antigüedad puede hacer aparecer situaciones que solo se comprenden correctamente después de una inspección y un proyecto de reforma suficientemente desarrollado.
¿Se puede gestionar una reforma en Madrid viviendo fuera de España?
Sí, siempre que exista una organización suficientemente definida para tomar decisiones, documentarlas y controlar después su ejecución. Andrea residía fuera de España durante este proceso. La dirección del proyecto y de la obra se realizó desde Madrid, con seguimiento de la ejecución y coordinación de materiales, fabricación a medida, montaje y remates. En situaciones así resulta especialmente importante que proyecto y obra permanezcan bajo una misma línea de decisión técnica.
Si estás pensando en reformar un piso en Madrid, el primer paso es entender bien la vivienda
Podemos estudiar el punto de partida, la distribución, el alcance de la intervención y el nivel de personalización que necesita tu proyecto antes de entrar en decisiones de obra.
Arquitectos Madrid 2.0 trabaja como empresa de reformas integrales de viviendas dirigida por Arquitectos, integrando proyecto, interiorismo, mediciones, coordinación y ejecución bajo una misma responsabilidad técnica.


